Los Angeles.- Charlton Heston, quien ganó en 1959 el Oscar al mejor actor por el
clásico cinematográfico “Ben-Hur” e interpretó papeles heroicos como Moisés, Miguel
Angel y El Cid en cintas épicas de las décadas de 1950 y 60, falleció anoche en su casa de Bevery
Hills. Tenía 84 años.
Bill Powers, portavoz de Heston, dijo que la esposa del actor, Lydia,
estaba con él en el momento del deceso.
Powers se negó a emitir comentarios sobre la causa del fallecimiento.
“Charlton Heston fue considerado por el mundo como un actor que
trascendería a su muerte. Era conocido por su delineado mentón, sus amplios hombros y su voz
vibrante, y desde luego, por los papeles que interpretó”, indicó la familia de Heston en un
comunicado. “Nadie podría pedir una vida más plena que la suya. Ningún hombre pudo haber dado
más a su familia, a su profesión ni a su país”.
Heston reveló en el 2002 que tenía síntomas semejantes a los del mal de
Alzheimer. “Debo encontrar un punto de equilibrio entre el valor y la resignación”,
dijo.
Con su complexión robusta y musculosa, su rostro atractivo y su voz resonante,
Heston resultó la estrella ideal en una época en que Hollywood llenaba las pantallas
cinematográficas con películas inspiradas en temas religiosos e históricos.
“Tengo una cara que corresponde a otro siglo”, dijo Heston en varias
ocasiones.
El agente de relaciones públicas, quien representó a Heston durante unos 20
años, dijo que el deceso del actor marca el final de una era simbólica del cine.
“Si Hollywood tuviera un Monte Rushmore, la cara de Heston estaría
esculpida ahí”, dijo Levine. “Fue una figura heroica que no creo que exista en el mismo
nivel dentro del Hollywood actual”.
El actor asumió también el papel de un líder fuera de la pantalla. Fue
presidente del Sindicato de Actores de la Pantalla y presidente del Instituto Cinematográfico
Estadounidense. Además, marchó en las protestas durante el movimiento por los derechos civiles de
la década de 1950.
Al paso de los años, se volvió más conservador y apoyó a candidatos de esa
ideología.
En junio de 1998, Heston fue elegido presidente de la Asociación Nacional de
Armas (NRA por sus siglas en inglés), para la cual posó en varios anuncios, sujetando un fusil.
Lanzó una crítica al entonces presidente Bill Clinton, al decir: “Estados Unidos no confía en
usted con nuestras hijas de 21 años y, desde luego, ¡Dios mío!, no confía en usted con nuestras
armas”.
Heston renunció como presidente de la asociación en abril del 2003, tras señalar
a los miembros que sus cinco años en el cargo fueron “una gran experiencia.
Disfruté cada minuto”.
Ese mismo año fue premiado con la Medalla Presidencial de la Libertad, el más
alto honor del país. “La grandeza de carácter que proyecta en la pantalla también se ha
reflejado en toda su vida”, destacó el presidente George W. Bush al premiarlo.
“Estados Unidos ha perdido a un gran patriota. La segunda enmienda (de la
Constitución) ha perdido a un fiel amigo”, destacó en una declaración Wayne LaPierre, de la
NRA.
“Yo también lo he perdido al igual que otros cuatro millones de miembros
de la NRA y 80 millones de propietarios de armas. Igualmente todos los estadounidenses que tienen
respeto por los derechos individuales y la libertad”, agregó.
Heston libró una larga disputa con el liberal Ed Asner durante la gestión de
este último como presidente del Sindicato de Actores de la Pantalla. El activismo de Heston en sus
últimos años estuvo a punto de eclipsar sus logros como actor, que fueron sobresalientes.
Heston prestó su imagen a algunas de las películas más aclamadas y exitosas de
mediados del siglo XX. “Ben-Hur” ganó once premios Oscar, y es la más galardonada
de la historia junto con “Titanic” (1997) y “El señor de los anillos: El
retorno del rey” (2003).
Entre otros éxitos de Heston figuran “Los diez mandamientos”,
“El Cid”, “55 Days at Peking”, “El planeta de los simios” y
“Earthquake”.
A la estrella le gustaba traer a la memoria la cantidad de personajes históricos
que había interpretado: Andrew Jackson (“The President's Lady”, “The
Buccaneer”), Moisés (“Los diez mandamientos”), El Cid, Juan el Bautista
(“La más grande historia jamás contada”, Miguel Angel (“La agonía y el
éxtasis”), el general Gordon (“Khartoum”), Marco Antonio (“Julio
César”, “Marco Antonio y Cleopatra”), el cardenal Richelieu (“Los tres
mosqueteros”) y Enrique VIII (“El príncipe y el mendigo”).
Heston hizo su debut cinematográfico en la década de 1940 en dos películas
independientes, realizadas por un condiscípulo, David Bradley, quien después fue un connotado
cineasta. Tuvo el papel principal en “Peer Gynt” de 1942 y encarnó a Marco Antonio en
la versión de Bradley de “Julio César”, de 1949, por la que Heston recibió un salario
de 50 dólares a la semana.
El productor Hal B. Wallis (“Casablanca”) vio a Heston en una producción
televisiva de “Withering Heights”, de 1950, y le ofreció un contrato. Cuando su esposa
le recordó a Heston que ambos habían decidido que el actor se concentraría en hacer teatro y
televisión, la estrella respondió: “Bueno, quizás sería bueno hacer sólo una película y ver
qué pasa”.
Heston adquirió la categoría de estrella con su primera película para Hollywood,
“Dark City”, una obra del cine negro de 1950.
Cecil B. DeMille lo eligió después para hacer el papel del dueño de un circo en “El
espectáculo más grande del mundo”, premiada por la Academia de Ciencias y Artes
Cinematográficas como la mejor película de 1952.
Luego vinieron más películas, “The Savage”, “Ruby
Gentry”, “The President's Lady”, “Pony Express” (como Buffalo Bill
Cody), “Arrowhead”, “Bad for Each Other”, “The Naked Jungle”,
“Secret of the Incas”, “The Far Horizons”, “The Private War of Major
Benson” y “Lucy Gallant”.
El director había planeado durante mucho tiempo una nueva versión de “Los
diez mandamientos”, que había hecho en el cine mudo en 1923. Le impactó el parecido de Heston
con la escultura del Moisés de Miguel Angel, y le dio el papel.
En cambio, para Ben-Hur, Heston no fue el primer actor contemplado para el
protagónico. Marlon Brando, Burt Lancaster y Rock Hudson habían rechazado la película, cuyo gran
éxito y el Oscar hicieron de Heston una de las mayores luminarias de Hollywood. (AP)