Las remeras al viento de los hinchas rovoleándolas por encima de las cabezas y el grito desaforado de victoria que invadió los alrededores del estadio de Newell's marcan el estado de ánimo del pueblo rojinegro, que hoy vibró con la victoria por 2 a 0 ante San Martín de San Juan, en un partido complicado y que debió trabajarlo más de la cuenta. Un triunfo que además de permitirle seguir sumando para su objetivo primario -sumar para el promedio- a su vez le da el plus de treparse a la cima del torneo, en este comienzo promisorio. Algo que se hace más trascendente teniendo en cuenta que lo logró ante un rival directo en la lucha por escaprale al descenso y sin Maxi Rodríguez -lesionado- y con un hombre menos, durante más de 70 ' por la expulsión de Víctor López y del técnico y su ayudante, Gerardo Martino y Jorge Pautasso.
Para para hacerla más épica, la victoria llegó de la mano de Marcos Cáceres, quien marcó de cabeza a los 13' del primer tiempo, pero además fue una de las armas ofensivas de los rojinegros, y de Nacho Scocco, quien marcó un golazo desde 30 metros en su retorno al Parque y en la primera pelota que tocó.
Un gol que, además de provocar el delirio lógico de sus hinchas, le dio la tranquilidad que el equipo necesitaba para terminar de manejar un partido en el que casi nunca estuvo en riesgo la victoria, pero que sin embargo quedaba a expensas de una pelota perdida.
































