Luego del alivio que se experimentó a mitad de esta semana, principalmente durante miércoles y jueves, la ciudad volverá a tener jornadas agobiantes en las que las temperaturas máximas van a superar los 40 grados a partir del martes próximo. Se espera que haya chaparrones aislados luego de estas subas, aunque no que cambien las marcas térmicas, algo que recién puede llegar a ocurrir dentro de diez días.
Según lo previsto por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la región central del país volverá a tener una serie de jornadas con temperaturas agobiantes que superarán los 30 grados de máxima desde el lunes y alcanzarán los 39 grados el jueves, con especial foco en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En la provincia, el SMN prevé que las marcas mínimas rondarán los 21 grados y que las máximas previstas estarán entre los 37 y 39 grados, mientras que expertos locales señalan que en Rosario la máxima va a superar los 40 grados.
En diálogo con La Capital, el observador meteorológico Jorge Fusco señaló: “Se esperan de 35 a 38 grados de máxima para el lunes, mientras que martes, miércoles y jueves puede haber entre 40 y 41 grados”.
A pesar de que las cifras son elevadas, explicó que “no se puede hablar de una ola de calor ya que esto se da cuando, durante tres días consecutivos o más, las mínimas son de 22,5 grados o más y las máximas, de 32.7 grados o superiores. Por ahora, vamos a hablar de un período de temperaturas extremas”.
“Este es un sistema típico de verano, donde se dan presiones en el norte de Argentina y llega viento norte y noroeste, seco. El máximo de radiación solar, más ese viento, hace que las temperaturas máximas se disparen. El sol intenso, sin nubosidad ni nada que lo detenga, calienta muy rápido la superficie”, agregó el observador.
Consultado por un eventual alivio a la situación que se prevé para la semana próxima, Fusco detalló: “Esta masa de aire seco, por lo general, viene con cielo despejado. Dentro del aire caliente ya hay burbujas de aire frío, provenientes de Cuyo y de las sierras, que hace condensar al calor, por lo que se dan chaparrones aislados”. Sin embargo, estos fenómenos no modifican la temperatura, sino que la potencian: “Como no cambia la masa de aire, el chaparrón pasa y las temperaturas vuelven a subir, a lo que hay que sumarle humedad”.
Una baja en los valores máximos recién podría considerarse, según el observador, dentro de diez días: “Vendría un cambio de aire con rotación del viento hacia el sur”.
Por la seguidilla de días con altas temperaturas, Fusco recomendó: “Hay que cuidarse entre las 11 y las 17, llevar ropa clara y comer liviano”.
A raíz de la previsión del SMN, desde la Municipalidad remarcaron la importancia de diferentes medidas para evitar golpes de calor: “Los golpes de calor afectan a personas de cualquier edad, aunque muy especialmente a ancianos y niños. Por esto, es importante priorizar la hidratación y la nutrición”.
“Los síntomas pueden ser dolor de cabeza, náuseas, temperatura corporal elevada, pérdida de conciencia, respiración y pulso rápido y fuerte, piel enrojecida, caliente y seca. Ante cualquier síntoma se debe consultar al médico, trasladar al afectado a un lugar fresco y ventilado, ofrecerle agua, quitarle la ropa y mojar con agua fría el cuerpo. No se deben administrar antifebriles, ni tampoco friccionar la piel con alcohol”, señalaron.