La Subsecretaría de Emergencias porteña se disponía a demoler con una grúa el edificio que se derrumbó parcialmente el viernes pasado, aunque durante la mañana un hombre denunció a la policía y la ciudad que su padre, habitante de uno de los departamentos destruidos, permanece desaparecido y podría estar “debajo de los escombros”.
Inclusive, el jefe de la repartición pública a cargo del operativo, Néstor Nicolás, admitió que Isidoro Madueña, de 74 años, pudo haber quedado sepultado por los restos del edificio, situado en la calle Bartolomé Mitre 1232.
Mariano, hijo del hombre buscado, criticó al gobierno capitalino al advertir que su padre “no aparece” aún “y van a demoler el edificio” después de las 13.
Al respecto, Nicolás argumentó que puede haber “siete pisos de escombros” sobre el hombre si efectivamente estaba en su departamento del 3º B cuando ocurrió el derrumbe.
El funcionario reconoció que la ciudad recibió una “denuncia” por el paradero de Madueña, que tiene 74 años, en la noche del viernes, cuando se desplomó parte del inmueble, pero adujo que no se pudo “acceder” al predio siniestrado por la “inestabilidad” del edificio.
Madueña hijo, en tanto, afirmó que su padre no se comunicó con él ni con otro familiar y añadió que tampoco fue visto en los paradores que el gobierno porteño dispuso para las familias afectadas.
En declaraciones a la prensa, expresó en la tarde del viernes el encargado del edificio golpeó la puerta del departamento de su padre y no recibió una respuesta; luego, el edificio se desplomó.
Además, advirtió que su padre tiene problemas auditivos y criticó que el gobierno porteño no realizó un censo de las personas que fueron evacuadas ante el inminente derrumbe.
Consultado sobre el caso, el subsecretario de Emergencias porteño admitió que “existe la posibilidad” de que Madueña se encuentre “debajo de los escombros”.
“Existe la posibilidad de que haya alguien debajo de los escombros”, reconoció el funcionario.
El inicio de la demolición fue prevista para después de las 13 y se utilizarían dos grúas, una de ellas trasladada desde la ciudad bonaerense de Tigre. El operativo, sostuvo Nicolás, procurará preservar “la parte delantera” del inmueble.
Por su parte, los habitantes del edificio derrumbado aguardaban este mediodía frente al predio con la esperanza de poder retirar algunas de sus pertenencias antes de la demolición.
Otros, en tanto, criticaron al gobierno porteño y anunciaron que iniciaron sendas “acciones penales y civiles” contra la administración de Mauricio Macri, al considerar que la ciudad incumplió con los controles necesarios tras denuncias de temblores leves percibidos en el inicio de la obra en construcción lindante con el edificio.