La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la destitución de Luis Leiva de su cargo de juez federal de Mendoza decidida hace siete años en un fallo unánime del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados Nacionales, el 9 de mayo del 2002.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la destitución de Luis Leiva de su cargo de juez federal de Mendoza decidida hace siete años en un fallo unánime del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados Nacionales, el 9 de mayo del 2002.
El máximo tribunal de Justicia del país rechazó un recurso de queja presentado por el actual candidato a diputado nacional por la Coalición Cívica y el Partido Socialista tras considerar que, en esa oportunidad, "fue imputado por cargos definidos, tuvo las oportunidades procesales apropiadas para ejercer su defensa y logró la conformación de un tribunal imparcial".
El documento tiene fecha del 19 de mayo del 2009 y dice que para la Constitución nacional las disposiciones del órgano de juzgamiento son inapelables. Además establece que la presentación de Leiva revela una "mera discrepancia con el criterio adoptado" al momento de su despido. Razones poco suficientes para revertir lo decidido durante el juicio político en su contra.
Fue en mayo del 2002 cuando, luego de haber estado más de una década al frente del Juzgado Federal Número 1 de Mendoza, prosperó el juicio político en su contra por mal desempeño de sus funciones.
Al ser consultado, el ex funcionario, quien apeló la decisión aduciendo que el proceso "no fue transparente", dijo desconocer el veredicto sobre el recurso de queja que presentó "hace más de siete años".
El escrito firmado por los ministros de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni y Carmen Argibay y tres conjueces "todavía no llegó a mi domicilio", consignó el hombre al tiempo que admitió: "Era un fallo esperable".
Paralelamente a esa presentación Leiva elevó otro recurso a la comisión internacional de derechos humanos de la cual aún no tiene respuesta.
El caso clave.
En junio de 1999, pleno auge de su investigación sobre la caída del Banco Mendoza, Leiva presumió que allegados al empresario Raúl Moneta tramaban un complot para desprestigiarlo y decidió pinchar los teléfonos de los supuestos conspiradores. Tras dos meses de tareas de inteligencia decidió que debía inhibirse del caso, archivando una investigación en la que no se descubrió nada. El Tribunal creyó que el haber sido juez y parte en aquella pesquisa era una razón justa para su destitución.
Con el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación al ex juez federal de Mendoza se le terminan las posibilidades en el país de recurrir la sentencia sobre su destitución.
De hecho el documento emitido esta semana por el máximo tribunal de Justicia establece, en la última carilla, que "no hay materia federal para la intervención de esta Corte en el marco de los rigurosos límites de su competencia que, para asuntos de esta naturaleza le impone la Constitución Nacional y el artículo 14 de la Ley 48". Y, así, desestiman la queja ordenando su archivo.
De ahora en adelante, al ex juez Leiva sólo le resta esperar el veredicto de la Corte Internacional. Según él aseguró, "lo determinado por la Corte es una doctrina que efectivamente ocupa una parte de la biblioteca, hay otras vías para defenderse".
Lo que la Corte Suprema viene a confirmar no es ni más ni
menos que el fallo que determinó la expulsión de Leiva de la Justicia Federal local. Según publicó
Diario UNO de Mendoza en el otoño del 2002 los ocho miembros del tribunal (jueces, abogados y
legisladores nacionales) hallaron al juez mendocino inocente de casi todas las denuncias que
pesaban en su contra, lo que en un principio hizo creer a la defensa de Leiva que el juicio
político sería favorable. Sin embargo, el último de los 18 puntos del fallo reveló un hecho que lo
condenaría a perder su sillón de juez.




Por Matías Petisce