Las tensiones que comenzó a experimentar la situación del empleo en la Argentina desde el último trimestre del año pasado se manifestaron en un amesetamiento en la creación de puestos de trabajo y en el incremento de la subocupación, un dato que quedó registrado en el último informe oficial del Indec. En los últimos meses, sin embargo, hay empresas que aseguran que la tendencia está cambiando y que se nota un tímido rebote en el mercado. “En el último trimestre se ve una mejor percepción, disminuyeron las expectativas de eliminación de horas extras o reducción de puestos y suavemente creció la porción de compañías que cree que va a mantener el nivel de empleo o lo va a incrementar de cara a los próximos meses”, sentenció Gabriel Frontons, jefe de la Unidad de Coordinación de la Cadena de Autopartes del Ministerio de la Producción de Santa Fe.
El funcionario presidió el acto en el cual la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) presentó a sus asociados el Programa de Mejora de la Competitividad (PMC) una herramienta desarrollada por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (Afac) en principio para el sector autopartista, pero luego trasladado a otros sectores, orientado a reforzar la cultura de la mejora continua y la efectividad al interior de las empresas. El objetivo fue aportar, en una coordinación público privada, una herramienta que permita en un contexto más ajustado ganar competitividad puertas adentro.
—¿Que situación están viendo a nivel de las empresas de la provincia para acercarles esta herramienta como es el programa de mejora de la competitividad (PMC) que aplica Afac?
—Por un lado las dificultades tecnológicas de las empresas son conocidas y están documentadas en diagnósticos y planes estratégicos. Los problemas de tipo ingenieriles, técnicos, lamentablemente existen y son frecuentes. Eso que es una situación problemática, plantea que todas aquellas herramientas que puedan colaborar son bienvenidas. Y en ese sentido tenemos conocimiento como provincia que Afac tiene esta herramienta desde hace varios años que la aplican con buenos resultados y hay excelentes críticas acerca de ella. Frente a eso, nos comunicamos con la entidad que rápidamente se mostró predispuesta para compartirla. Tenemos la idea de transmitir y difundir esto a empresas autopartistas de Santa Fe autopartistas y también de otros sectores como el metalmecánico. Todo lo que sirva para mejorar las curvas de productividad que achaten las curvas de costos, es bienvenido.
— Los industriales nucleados en la UIA le plantean al gobierno recuperar competitividad a partir de acomodar la estructura de costos. ¿Cuál es la problemática que encuentran en las empresas santafesinas?
— En realidad hay una erosión de la competitividad que tiene algún tiempo y se manifiesta bien claramente en materia de exportaciones, en términos de menores niveles de competitividad en los mercados externos, y salta como un factor que colabora en eso, los aumentos de costos. Hace pocos días la UIA sacó un informe donde señala que las empresas industriales argentinas tienen un incremento de costos importante en forma anual. Juntando todas las piezas uno encuentra que este programa (PMC) ayuda en parte a tratar de desinflar la estructura de costos.
— ¿Qué problemas les acarrea a las industrias de Santa Fe la política de administración del comercio exterior nacional, puntualmente en cuanto a la importación de insumos para su producción?
— Hemos escuchado algunas dificultades de demoras, de tramitaciones que rebotan y hay que volver a gestionarlas. En general no hay casos extremos en donde la situación llegó al punto de que una empresa debió cerrar por esta situación. Pero sí hay dificultades en cuanto a tiempos, demoras que entorpecen y crean incertidumbre en la programación de la producción. Eso sí. De todos modos, mediante la gestión de las entidades gremiales de alcance nacional, esas trabas y demoras en general se resuelven. En cuanto al tema del PMC puntualmente, es un proyecto que apunta más al proceso de producción y a factores tecnológicos, a su maquinaria, su eficiencia, a solucionar dificultades de orden interno que no es todo en materia de competitividad, pero esto ayuda. Eso es trabajar puertas adentro en mejoras de productividad, algo que está en manos de las empresas.
— En materia de empleo, los últimos informes sobre pymes industriales dan cuenta de una situación de estabilidad e incluso reducción de horas extras y turnos de producción ¿Esto está ocurriendo en Santa Fe?
—Tenemos una perspectiva de que la creación de empleo es mucho menos descollante. En realidad hace un tiempo ya donde el empleo se mantiene prácticamente en un nivel bastante estable, con +1 o -1% de variabilidad. De todas formas, en el último trimestre se ve una mejor percepción, al menos que disminuyeron las expectativas de eliminación de horas extras o reducción de puestos y suavemente creció la porción de empresas que cree que va a mantener el nivel de empleo o lo va a incrementar. Eso lo notamos en los últimos tiempos de cara a los próximos seis meses. De todas formas, estamos en un nivel donde no se puede esperar una creación de empleo de valores que puedan superar un punto.
— ¿Casos puntuales como los de Alloco, Fundición Martínez, pueden dar indicios de una tendencia o son aislados?
— Creemos que los meses más críticos en realidad han quedado atrás. El tema del empleo estuvo bastante presente durante gran parte del año pasado y tal vez los primeros meses de 2013, pero en los últimos meses, desde abril de este año, vemos una cierta reversión y en general y hablando de grandes números, creemos que la situación tiende a mejorar paulatinamente, no en valores porcentuales altos sino moderados. Los casos que menciona lamentablemente siempre ocurren incluso en tiempos de expansión porque hay empresas que tienen dificultades y pasan por estas cuestiones. Creemos que son situaciones particulares teniendo en cuenta que en Santa Fe hay 6.000 industrias.
—¿Cómo afecta la inflación en la competitividad?
— Es una variable que afecta dentro de las muchas que hacen a la determinación de la competitividad. Por eso, la presentación del PMC apunta en parte a reducir costos que son un factor de propagación de los aumentos de precios. Pero hay otros temas y factores que también hacen a la competitividad y que no tienen un efecto directo en cuanto a aumentos de precios. Entramos en un plano donde influyen la infraestreuctura, la educación, la asistencia técnica, el desarrollo científico tecnológico, lo impostivo. Como se suele decir, hay un crisol de factores que hacen a la competitividad y la inflación es uno muy popular y discutido en los últimos años en la Argentina. Y se trata de un factor importante, pero no hay que perder de vista a los otros factores, que también influyen.