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En 1967, Onganía le entregó napalm a Bolivia para combatir al Che Guevara

Los militares brasileños sobrestimaron el poder de la pequeña fuerza rebelde, que fue rápidamente exterminada ese mismo año. Lo reveló un diario brasileño en base a documentos de inteligencia desclasificados. Las bombas no se habrían llegado a usar.

Lunes 12 de Agosto de 2013

La dictadura militar del general Juan Carlos Onganía (1966-1970) suministró 100 bombas de napalm a Bolivia para ayudar a combatir la guerrilla que comandaba el Che Guevara, según documentos secretos de brasileños de la época divulgados ayer por el diario O Estado de Sao Paulo. En noviembre de 1967 Guevara murió en Bolivia a manos del ejército y su guerrilla fue eliminada.

Los documentos revelados por el diario paulista, que pertenecían al estado mayor de las fuerzas armadas, indican que los militares brasileños sabían, entre otras informaciones, cuáles y cuántos armamentos se les sumistraban a las autoridades bolivianas para combatir a los rebeldes diversos países, entre los que se mencionan a la Argentina y Estados Unidos.

El gobierno brasileño estaba especialmente preocupado por la eventual expansión de la guerrilla boliviana, en particular por su carácter internacionalista y, además, porque el país tiene frontera con Brasil. Una preocupación que a posteriori luce muy exagerada, dada la debilidad de la columna creada por el Che Guevara en Bolivia. Detrás de la preocupación brasileña había una muy mala evaluación de su inteligencia militar, que sobreestimó el poder de esa pequeña fuerza rebelde. La guerrilla guevarista además nunca logró arraigar entre la población boliviana.

"La existencia de un foco guerrillero, de inspiración nitidamente internacionalista, en un área vecina a la frontera nacional es un hecho indiscutible y por tanto merecedor de un atento acompañamiento por parte del gobierno brasileño", revela uno de los informes, fechado en agosto de 1967.

Los informes revelan asimismo que el gobierno militar brasileño entrenó a cuatro pilotos bolivianos, en el sur del país, para realizar acciones específicas contra la guerrilla en las que participaron al menos 14 brasileños.

Del bando guerrillero, Guevara tenía apenas 47 combatientes cuando formó en 1966 su Ejército Nacional de Liberación (ELN) de Bolivia. En menos de un año serían aniquilados y Guevara sería muerto luego de caer prisionero en noviembre de 1967. Es en este contexto que Onganía envía las 100 bombas de napalm a la fuerza aérea boliviana. No existen datos sobre su utilización, y todo indica que no se recurrió a esta arma.

El napalm, una invención del ejército de los EEUU, fue creado a fines de la II Guerra Mundial y se llegó a emplear en el frente del Pacífico contra los japoneses. Consiste en una mezcla altamente combustible de nafta muy refinada con un gel, el que hace que se fije a las superficies y arda por completo. Muchas veces, en especial en la Guerra de Vietnam, al napalm se le agregaba fósforo blanco, otro material altamente combustible. Ambos componentes combinados produjeron heridas horribles en las víctimas. El daño arrasador al ambiente que causaba el napalm también era muy grande. Todo esto llevó a su prohibición por la ONU en 1980.

En una primera entrega de los documentos confidenciales, divulgada el sábado, quedó en evidencia la forma en que la dictadura brasileña, que gobernó entre 1964 y 1985, elaboró una red de espionaje para obtener informaciones confidenciales de los países vecinos.

Red de espionaje.El trabajo de recabar información estaba a cargo de los agregados militares y de la cancillería. La búsqueda de información se centró en "la estructura general de los ministerios de Defensa, su organización y funcionamiento, la composición de cada fuerza armada, los comandos, la fuerza y el equipo de tropas, su distribución y órdenes de movilización" y otros temas estratégicos como el número de defensas antiaéreas e instalaciones subterráneas.

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