La ministra de Seguridad, Nilda Garré, ordenó ayer el pase a disponibilidad de los miembros de la Policía Federal señalados como responsables de la filtración de las fotos de la fallecida modelo Jazmín De Grazia, publicadas ayer en la tapa del diario Crónica, y dijo que "no le va a temblar el pulso" para sancionar con el máximo rigor a los culpables.
En las fotografías se ve el cuerpo de la modelo tapado por una toalla blanca. Yace en el suelo del baño del departamento que ocupaba, junto a la bañera.
En tanto, la Justicia iniciará una investigación sobre la difusión de las fotos y el fiscal Justo Rovira citó a declarar al jefe de Asuntos Internos de la Policía Federal, comisario mayor Alejandro Rom, y al titular de la comisaría 17, Marcelo Repetto, para que expliquen cómo llegaron las fotos al diario.
La ministra Garré aseguró que ya se encuentra secuestrada por orden judicial la impresora del laboratorio fotográfico de la Policía Federal, para determinar cuándo y cuántas copias se solicitaron. Y que están siendo "en este momento investigados minuciosamente el jefe de laboratorio fotográfico, el jefe de fotografía, el área de la comisaría y todos los que pudieron haber tenido acceso a estas fotografías y que son responsables además de que los procedimientos se realizaran correctamente".
Bajo el título "Pobre Jazmín", el diario Crónica publicó ayer las fotos de la modelo fallecida el domingo en el departamento de Recoleta y una imagen de la cocaína encontrada en la vivienda.
El Ministerio de Seguridad informó que, por disposición de Garré, "el jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Enrique Capdevila, tomó la iniciativa de apartar de la institución al personal que pudiera haber tenido responsabilidad en la entrega de este material fotográfico resguardado por el secreto del sumario".
"Vamos a sancionar con el máximo de severidad a los funcionarios que hayan faltado a sus deberes, violentando al mismo tiempo los procedimientos judiciales, el derecho a la intimidad de la persona y de los familiares de la joven fallecida", explicó Garré.
Añadió que "desde ya le hacemos llegar a la familia (de Jazmín) toda nuestra solidaridad y nuestro compromiso de que no nos va a temblar el pulso para tomar las máximas sanciones y separar de la fuerza a todos los responsables de este hecho, sin perjuicio de las demás sanciones penales que corresponden".
En tanto, el juez de la causa, Ernesto Botto señaló que las fotos "constituyen prueba del sumario" pero "no han sido incorporadas por la prevención a dichas actuaciones".
"Es decir, las fotos publicadas por dicho diario, han sido sustraídas al conocimiento de la investigación de la muerte de la modelo", sostuvo.
La Fiscalía, tras escuchar las explicaciones de los policías, iniciará una causa por "violación de secretos y cohecho", orientada a determinar quién entregó las fotos que ilustran la tapa del periódico y otras dos páginas.
Según las fuentes, la única hipótesis que se investiga es que las fotos habrían sido tomadas por personal policial que ingresó al lugar.
Sin embargo, no está claro si los policías que trabajaron en el procedimiento sacaron, además, otras fotografías, y la duda está centrada en un hecho curioso, que podría agravar la acusación: el sumario policial -se resaltó- fue remitido a la Fiscalía sin ninguna imagen incorporada.
Dicho de otro modo, en la Fiscalía no hay registros ni de las fotos publicadas por Crónica ni de ninguna otra del lugar donde ocurrieron los hechos, y sobre eso el fiscal Rovira interrogará a los comisarios convocados.
Según los investigadores, la entrega de las fotos al periódico se habría realizado entre el domingo 5, día en que murió De Grazia, y el jueves 9 pasado, cuando el sumario llegó a la Fiscalía.
La Fiscalía no puede investigar per se la filtración de las imágenes porque se trata de un delito que no tiene que ver con la muerte de la modelo sino con la "violación de secretos" y eventualmente el cohecho, si es que alguien pagó (y alguien cobró) por la entrega de las imágenes.
La causa que impulsará la fiscalía deberá ser sorteada en la Cámara del Crimen para ser asignada a un nuevo juzgado.
La joven modelo y periodista había llamado a su novio, el empresario Leandro Cabo Guillot, para decirle que se sentía mal y cuando el joven arribó al domicilio, con la ayuda de un cerrajero abrieron la puerta del departamento y la encontraron muerta, sumergida en la bañera.
La autopsia confirmó que la chica murió por asfixia por inmersión y la principal hipótesis de los investigadores es que se ahogó porque sufrió una descompensación producto del abuso de drogas, ya que en la casa se encontró un plato con restos de cocaína y algunos psicofármacos.
De Grazia fue encontrada muerta el domingo pasado en la bañera de su departamento y la autopsia reveló que falleció por "congestión y edema pulmonar y asfixia por inmersión".
En la vivienda se halló cocaína, un "canuto" para aspirar la droga y un medicamento psicotrópico y la Justicia ordenó un análisis histopatológico de vísceras para determinar si la modelo había consumido drogas u otras sustancias. Tenía 27 años.
Unánime condena
Twitter se convirtió en una bocina amplificadora de la opinión de distintos referentes sociales y funcionarios sobre la publicación de fotos del cadáver de la modelo. Uno de los primeros en hacerse eco fue el senador nacional Aníbal Fernández, quien expresó: “La tapa del diario Crónica es un espanto! Cuanto morbo mi Dios! No hay ningún derecho a hacer semejante cosa...”.
En la misma sintonía de pronunciaron Guillermo Francella, Andy Kusnetzoff, Cristian “Ogro” Fabbiani, Alfredo Casero, Patricia Sosa, Luciana Salazar y Mario Pergolini, entre otros.
El director de la revista Paparazzi, Luis Ventura, dijo en televisión que esas fotos le fueron ofrecidas por 20 mil pesos, pero que no las aceptó. “A mí y a Jorge Rial nos ofrecieron unas 50 imágenes”, aseguró.
Sin embargo, disparó: “La gente está más preocupada por las fotos que por las drogas”.