La risa permite conectar con algo “muy ancestral como es el disfrute”, asegura Agustín Aristarán, al frente de Soy Rada y The Colibriquis, que llega a Rosario para mostrar las canciones de “Album de cicatrices”. El líder del grupo (en voz y ukelele) tocará junto a Charly Palermo (bajo y coros), Martín Rosas (guitarra y coros), Diego Macgarva (guitarra) y Pablo Vignati (batería) el sábado 6 de febrero, en dos funciones, a las 19.30 y a las 22, en el Centro Cultural Güemes (Güemes esquina Ovidio Lagos).
Soy Rada, con más de 10 millones de reproducciones en Spotify desde agosto de 2018, promete un espectáculo vibrante de música, humor y magia. En diálogo con Escenario, el artista contó cómo nació el nombre The Colibriquis en el grupo; habló de la condición sanadora que lleva consigo el humor y de la importancia del ocio en la creatividad.
—El espectáculo con el que regresás a Rosario es -fiel a tu estilo- de música, magia y humor, pero tu disco se titula “Album de cicatrices”. ¿Nos podemos reír y hasta hacer magia con las cicatrices propias?
—Yo soy de la idea de que nos podemos reír de todo, siempre que el contexto lo habilite. El humor es un gran remedio, es una gran herramienta de sanación personal y también colectiva. La risa es universal, es un lugar común, libera tensiones y nos permite conectarnos con algo muy ancestral que es el disfrute, y si es en tribu y en clan ¡tanto mejor!
—La pandemia nos recluyó a todas y todos, sin embargo muchos artistas dijeron que el encierro sirve para la creatividad. ¿A vos se te encendió más la imaginación con esta cuarentena? ¿Al no haber shows profundizaste en otros costados creativos, que no habías explorado antes, o simplemente cultivaste el siempre bienvenido ocio?
—A mí me gusta mucho el ocio creativo. Estar con el tiempo que le permite a las ideas vagabundear en la cabeza. Cuando estamos en modo activo, con la lista de tareas semanales personales, profesionales y sociales ocupando un gran porcentaje del pensamiento y del tiempo físico real del hacer, esas ideas van quedando al fondo, sin el tiempo y espacio que necesitan para desarrollarse. Incluso desarrollarse para ser descartadas. Las ideas buenas son el emergente de muchas ideas malas, descartables e inútiles. Pero sin ese plafón de pensamientos inconducentes (al menos en mi proceso creativo) no emergen las cosas que me contentan, que me hacen sentir que llegué a un buen destino. La cuarentena me sirvió mucho para ordenar nuestro equipo de trabajo. Para acomodar prioridades, para armar estrategias que salgan del cortoplacismo que impone la urgencia. Para mí fue un gran tiempo también de introspección. Esto siempre entendiendo que el haber podido sacarle este provecho a un tiempo tan complicado para mucha gente, refleja mis privilegios (de los que soy muy consciente) y no infiere en lo absoluto una celebración de un episodio tan trágico para la humanidad como lo fue y lo sigue siendo esta pandemia.
—¿A qué hace referencia The Colibriquis, cómo surgió ese nombre?
—Es un juego de palabras que viene de colibríes. Esos seres alados que llegan con su impecable hermosura a regalarnos un momento de contemplación y amor por la vida. Para mí la música es eso. Y mis compañeros de camino también lo son. Le ponen alas a mis ideas. Las hacen inmateriales y eternas. Suena medio cursi, pero eso siempre fue la música para mí.
Un Globo - Soy Rada And The Colibriquis
—¿Qué proyectos imaginás para cuando la pandemia sea un mal recuerdo y qué es lo primero que pensás hacer cuando esté todo totalmente liberado?
—No me gusta pensar en lo que voy a hacer cuando algo -que no controlo en lo absoluto- deje de suceder. Te puedo decir las cosas que extraño en este tiempo: moverme con libertad, poder abrazar a la gente que quiero, subirme a un escenario y escuchar a la gente reír sin temor. Lo que me gustaría que pase para la humanidad (sí, muy “idealístico”) es que encontremos algún tipo de enseñanza de este tiempo de mierda, que nos permita entender mejor la fragilidad y la vulnerabilidad de nuestras cotidianeidades, para encarnar sistemas (cada uno desde nuestros lugares) que sean más respetuosos con el medio ambiente, que reflejen el respeto por todas las formas de vida y el equilibrio de los sistemas humanos y no humanos.