El Mundo

Pedro Sánchez pidió el voto al Congreso para ser jefe de gobierno

Ayer transcurrió la primera jornada del debate de investidura. Se prevé que el martes sea consagrado en una segunda votación.

Domingo 05 de Enero de 2020

El presidente interino de España, el socialista Pedro Sánchez, pidió apoyo para revalidar su cargo en un extenso discurso al inicio del debate de investidura, en el que subrayó que para resolver el conflicto catalán la ley "por sí sola no basta". El socialismo se ha aliado en coalición con la formación de extrema izquierda Unidas Podemos, pero aún así necesita del concurso de los partidos separatistas o nacionalistas de Cataluña y País Vasco. Se estima que Sánchez será electo en la segunda ronda de votaciones, con mayoría simple, el próximo martes 7 de enero.

"No se va a romper España, no se va a romper la Constitución. Se va a romper el bloqueo", afirmó Sánchez, en referencia al que que impidió formar gobierno tras las elecciones de abril, repetidas en noviembre. España vive en un permanente inestabilidad política desde diciembre de 2015, cuando el tradicional sistema bipartidista se rompió en cuatro fragmentos. Desde entonces, las elecciones anticipadas son norma, pero no logran establecer una sólida mayoría que salga del voto popular. Al contrario, en las últimas elecciones se ha consolidado la fragmentación, con el surgimiento del partido de derecha nacionalista Vox.

En su discurso ante el Congreso, el líder socialista (PSOE) anunció una mesa de diálogo bilateral con el partido nacionalista catalán Esquerra Republicana de Cataluña, ERC, aunque sin dar detalles sobre el acuerdo con el partido, cuyos diputados se abstendrán en la votación. ERC tiene la quinta fuerza en el Congreso, con 13 diputados nacionales. "Crearemos una mesa de diálogo bilateral entre el gobierno de España y el gobierno catalán" con el objetivo de "debatir dentro del marco constitucional" y poner fin a la "confrontación territorial". En su opinión, no hay otra forma de "resolver" el conflicto que a través de un diálogo que se desarrolle "dentro de la ley", aunque remarcó que "la ley por sí sola tampoco basta. La ley es la condición, el diálogo es el camino", afirmó Sánchez. Su propuesta es "retomar la senda de la política, dejando atrás la judicialización del conflicto".

La oposición criticó con dureza estos conceptos que abandonarían la noción basilar del Estado de Derecho y de la unidad del Estado español en nombre de evitar la "judicialización". Sánchez apuntó a su antecesor en el gobierno, Mariano Rajoy, por la "crisis heredada", aunque remarcó que la asume con "lealtad institucional". Sánchez insistió con "dejar atrás" la vía de la judicialización "que tanto dolor y fractura ha causado en la sociedad catalana y española". Se refería al parecer a las sentencias del Tribunal Supremo sobre el referendo ilegal llevado a cabo por las autoridades catalanas en octubre de 2017 y que provocaron la orden de arresto de los impulsores de la consulta. Muchos de ellos siguen en prisión y otros han escapado al extranjero.

Sánchez insistió en que, tras el voto de noviembre, no es posible "otra mayoría parlamentaria" que la coalición "progresista" que el PSOE ha construido con Podemos, y reprochó a la oposición que según lo ve no ha contribuido "a la gobernabilidad". Los españoles "no han votado parálisis", interpretó Sánchez sobre el voto fragmentado de noviembre. También lamentó que los políticos en España llevan "demasiado tiempo" dedicados a discusiones menores sin centrarse en "problemas capitales", como la lucha contra la pobreza, la sostenibilidad de las pensiones de jubilación o los problemas demográficos del interior del país. En este sentido, reprochó que "quienes invocan el patriotismo" en la derecha, en defensa de la unidad nacional, no se preocupen tanto por el bienestar social.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario