Una mujer que vive en una Terrada al 3500, en el barrio porteño de Agronomía. tuvo que salir para ir al médico. Cuando regresó, la mujer notó que en la mesa de la cocina había restos de comida y una botella de vino abierta. Extrañada, empezó a revisar los diferentes ambientes de la vivienda hasta que, en su cuarto, se encontró con un joven que había entrado a robar y dormía en su cama.
El hecho pasó el viernes pasado por la mañana. Al hallar al ladrón dormido en su cuarto, la mujer, de 60 años, cerró la puerta con llave y le avisó lo que pasaba a un vecino, quien llamó a la policía.
Así fue que efectivos de la Policía Metropolitana llegaron a la casa y apresaron al joven, que era buscado por otros robos. Es más, horas antes, el ladrón había entrado a robar a la casa del vecino que ayudó a la mujer que lo encontró durmiendo en su habitación.
En poder del delincuente los policías encontraron dinero, relojes, celulares y dinero. El joven fue detenido y quedó incomunicado a disposición de la Justicia.
La víctima del atraco recordó que "a la madrugada habían asaltado a mi vecino. Fueron a la policía y cuando vinieron el tipo salió disparando", contó la mujer que luego se encontró con el ladrón en su casa.
Esa misma vecina fue quien horas más tarde salió de su casa para dirigirse hacia un consultorio médico, pero tuvo que regresar porque se había olvidado el dinero y allí se encontró con restos de comida en la cocina y un joven que no conocía durmiendo en su cama, con una botella de vino vacía al lado.
"Tenía la ropa de mi hijo y de mi esposo, pero en la turbación no me di cuenta, porque me habían dicho que al ladrón lo vieron con una remera a rayas, entonces prendí la luz", afirmó la víctima.
La mujer explicó que cuando se dio cuenta de que no era su hijo —porque además a esa hora él trabaja y no suele estar en la casa—, apagó la luz, salió rápido de su casa colocando doble llave y fue a pedir ayuda a lo del vecino que había sido robado previamente por el mismo ladrón.
Al llegar, la policía encontró al delincuente, de 21 años, aún durmiendo sobre la cama de una de las habitaciones.