Bombay. — Comandos de elite indios lograron poner fin ayer, tras casi 60
horas de combates, a la serie de ataques terroristas que dejaron 195 muertos (entre ellos 22
extranjeros) en Bombay y que, según fuentes oficiales, tenían el objetivo de asesinar a más de
5.000 personas. Los terroristas querían pasar a la historia por un 11 de septiembre indio y causar
una carnicería, dijeron fuentes de seguridad.
Las fuerzas de seguridad liberaron ayer por la mañana el hotel Taj Mahal, un
edificio representativo de la metrópolis financiera india y último reducto de los atacantes. Tres
terroristas que permanecían atrincherados en el hotel murieron durante la operación. Las llamas
envolvieron ayer parte de la emblemática estructura hotelera, de 565 habitaciones. "El hotel está
bajo nuestro control", dijo J. K. Dutt, jefe de las tropas de elite de la Guardia de Seguridad
Nacional (NSG), que señaló además que los combates duraron casi cinco horas y el hotel está
practicamente en ruinas. "Los comandos mataron a tres terroristas después de una intensa batalla
dentro del hotel, durante la cual murió también un soldado", añadió Dutt. "Ya no quedan terroristas
en Bombay. Uno fue capturado con vida", dijo un funcionario indio. Unas 600 personas, entre ellas
extranjeros, fueron rescatadas.
Las operaciones de ayer fueron el punto culminante de las acciones que empezaron
el miércoles por la noche, cuando un grupo de al menos 10 terroristas arribó a las costas de Bombay
en botes y armados con fusiles automáticos y granadas y gran cantidad de explosivos. Además del Taj
Mahal, los atacantes también habían tomado el hotel de lujo Oberoi Trident, así como un centro
judío, una estación de trenes y un hospital. El Oberoi y el edificio Nariman, que albergaba el
centro judío, fueron liberados el viernes después de intensos enfrentamientos. Los terroristas
tomaron rehenes en ambos lugares. En el centro judío murieron ocho personas.
Armados y bien entrenados. Tras poner fin ayer a las operaciones, las
autoridades comenzaron a centrar su atención en los que idearon y financiaron el ataque. "Querían
reducir los símbolos de la fuerza económica a escombros, el hotel Taj y Oberoi Trident, y que no
pudieran ser reconstruidos", aseguró la cadena india. "Hablaban de un 11-S con el fin derribar los
edificios", añadió Times Now.
• Algunos de los atacantes islamistas visitaron Bombay meses antes y
vivieron allí durante todo este tiempo fingiendo ser estudiantes malasios, según dijo el Times of
India. El grupo habría visitado en varias ocasiones los dos hoteles asaltados y los conocían a la
perfección. Los terroristas procederían en su mayoría de Pakistán.
• En un principio, la autoría de los atentados se atribuyó a la
organización islamista india poco conocida Mujaidines del Deccan, que había reivindicado las
acciones. Sin embargo, el único terrorista capturado con vida, Azam Amir Kasav, confesó ser miembro
de la célula rebelde con base en Pakistán, Lashkar-e-Taiba (Ejército de los Puros), según el diario
Hindu. Lashkar-e-Taiba, uno de los grupos de milicianos islamistas más influyentes en Asia, había
negado su implicación en los atentados.
• La captura de Kasav, uno de los militantes del grupo, que llegó
procedente de Pakistán y hablaba con fluidez el inglés, ha permitido descubrir los ambiciosos
planes del grupo terrorista. "La idea era replicar el JW Marriott en el Taj", asegura la cadena
india Times Now, citando al interrogatorio del arrestado. Este fue uno de los peores atentados de
Pakistán cuando un camión cargado de explosivos destruyó en septiembre todas las instalaciones
hoteleras.
• La vía marítima fue supuestamente la utilizada por el comando para
iniciar sus ataques contra 10 puntos de la ciudad.
• Los atacantes arribaron a la costa en un bote inflable, según los
investigadores, después de abandonar un navío pesquero que habían secuestrado previamente y matar a
sus tripulantes. Las autoridades indias encontraron un navío abandonado a cinco millas náuticas de
Bombay, que podría haber sido utilizado por los terroristas para lanzar el miércoles su violento
ataque. En el barco supuestamente usado —bautizado como Kuber— fue hallado el cadáver
de uno de los tripulantes, que apareció decapitado y con las manos atadas a la espalda.
• Las mochilas de los integrantes del comando estaban llenas de
municiones, balas y granadas y además portaban teléfonos satelitales y tarjetas de crédito.
Llevaban dátiles y otros frutos secos, lo que parece indicar que preveían que su ofensiva les
llevaría tiempo.
• Los extremistas parecían haber recibido entrenamiento de elite. Un
experto de seguridad dijo que la forma en que uno de los hombres llevaba su fusil AK47 en una mano
mostraba que había tenido meses de preparación.
• Los insurgentes que resistían en el hotel Taj combatieron a los comandos
mejor entrenados de India, conocidos como Gatos Negros, durante dos días en el laberinto de
pasillos del Taj, causando incendios al cambiarse de planta a planta.
1396862068 Algunos diarios británicos informaron ayer sobre la posibilidad de
que varios de los atacantes, de entre dos a siete, sean de nacionalidad británica, una versión
negada por el gobierno en Londres. "The Times" añadió que por lo menos dos terroristas tenían
documentos en su poder que permiten seguir sus huellas hasta Inglaterra.