La milicia extremista Estado Islámico (EI) siembra el terror en Irak y Siria. Hace tiempo que ya se había convertido en una amenaza internacional. La milicia terrorista nació en Irak. Como grupo escindido de la red terrorista Al Qaeda, el EI luchó después de la caída de dictador Saddam Hussein contra las tropas estadounidenses desplegadas en ese país. A partir de 2012, los combatientes del EI se inmiscuyeron también en la guerra civil en la vecina Siria, donde gradualmente fue incrementando su fuerza. A fines de julio, la milicia proclamó en ambos países un califato. Para esta organización, las fronteras entre los dos países ya no existen. El primer califa es el líder del EI, Abu Bakr al Bagdadi.
Los extremistas cuentan con armas modernas y miles de combatientes. Al mismo tiempo, los yihadistas se enfrentan con enemigos mal equipados y mal adiestrados. El EI no solo tiene una buena estructura militar, sino que también tiene conocimientos especializados. En Irak, el avance del EI ha sido posible por haberse ligado a grupos nacionales, entre ellos muchos ex soldados del ejército de Saddam Hussein.
En términos generales, el IS cuenta con la simpatía de muchos sunitas en Irak. Se trata de una reacción a la política del gobierno dominado por los shiítas, que lleva años discriminandolos.
El EI ha logrado su ascenso gracias a la ayuda de ricos prebostes de los Estados árabes del Golfo. Actualmente, el grupo terrorista puede autofinanciarse mayormente. En las zonas que controla extorsiona a la población cobrando protección. Según versiones periodísticas, países como España y Francia han pagado al EI rescates a cambio de la liberación de rehenes. Además, vende en el mercado negro petróleo procedente de yacimientos conquistados. Los extremistas se apoderan de armas modernas cuando toman bases militares. En el pasado también circularon versiones sobre suministros de armas desde Turquía. Los gobiernos occidentales se han quejado reiteradas veces de que Turquía permita que extremistas extranjeros pasen por su territorio a Siria sin ser molestados.
Videos de terror. El EI cuenta con una sección de medios propia que divulga en Internet videos propagandísticos en varios idiomas. El sociólogo alemán Andreas Armborst califica los videos como "periodismo yihadista": están confeccionados profesionalmente y van dirigidos a las masas, tanto musulmanes como occidentales. Los videos que muestran la decapitación de rehenes son un nuevo tipo, pérfido, de comunicación política: dirigiéndose directamente al presidente Barack Obama, el EI se presenta como un Estado que está al mismo nivel que Estados Unidos.
En el norte de Irak, los kurdos, apoyados por ataques aéreos estadounidenses, lanzaron una contraofensiva. También el Ejército iraquí combate a la milicia, aunque en muchos casos sin éxito. Ambas fuerzas reciben apoyo de países extranjeros. En Siria, el EI lucha en dos frentes: contra el Ejército y contra la mayor parte de los demás grupos rebeldes. Entre sus enemigos figura el Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, pese a la afinidad ideológica entre ambos grupos. La ruptura se produjo cuando el EI se expandió de Irak a Siria contra la voluntad de Al Qaeda.
Desde que la milicia terrorista comenzó su avance en junio, parecía que nadie podía detenerla. Sin embargo, los kurdos en el norte de Irak lograron más tarde recuperar la presa de Mosul y varias localidades que estaban en manos de los yihadistas. Aun así, el EI sigue controlando grandes regiones de Irak. En Siria, el EI controla actualmente cerca de un tercio de la superficie del país.