Restan dos funciones. Central no tiene margen de error. Se jugará en esta jornada sabatina gran parte del proyecto deportivo internacional en la estación de Lanús. Debe ganar hoy para luego depender de sí mismo para clasificar a la Copa Sudamericana. ¿Qué sucedió en el medio? Unión se pegó anoche un porrazo tremendo en Santiago del Estero ante Central Córdoba. Eso le dio aire al equipo del Kily González. A eso hay que sumarle que ya no mirará tanto lo que genere Racing. Los auriazules, pese a todos los pronósticos, se presentarán en la Fortaleza granate con toda la fuerza mental y resistencia anímica para seguir soñando. Pero hay un dato extra más. Y es que en caso de que bese la lona en esta jornada llegará igual con signos vitales a la última fecha.
Habrá que ver cómo responde ante todo la formación que pondrá en escena Cristian González frente a las numerosas bajas por molestias musculares que azota al plantel. El Kily llegará a esta velada en reserva. Los altibajos constantes no fueron obra de la casualidad. Caso contrario, no habría tenido tantas ausencias en lo que va de la temporada.
El partido de hoy no será una más en el calendario canalla. Lanús espera del otro lado de la línea de cal con un equipo que ya mostró sus credenciales a lo largo del torneo. Con otra mentalidad. Con un estilo definido. Por algo está de la mitad para arriba en el fútbol argentino. Sigue aferrado a un proyecto colectivo pensando en el beneficio institucional.
Central viene de rescatar un punto ante River en el Gigante. Eso le dio un poco más de oxígeno en la carrera por la clasificación a la Copa Sudamericana. La irregularidad le puso los pies sobre la tierra y por eso en la actualidad mira la tabla con un ojo y con el otro hace números. Más allá de los obstáculos, lo concreto es que el equipo canalla no se dará por vencido ni aún vencido. Esta noche tratará de desplegar un repertorio acorde en el sur bonaerense. No deberá vacilar. Tendrá que ser letal ante un Lanús que tiene el lomo curtido, pero goza de un presente irregular. El conjunto de Arroyito va de punto. Dependerá de su astucia salir bien parado. O ileso de una jornada que se podría definir parte del futuro inmediato deportivo.
Porque Unión ayer perdió 2 a 0 ante Central Córdoba. Esa derrota le jugó, al menos en la previa, a favor. Es que si el canalla hoy se vuelve con los tres puntos lo pasará en las posiciones y ya dependerá de sí mismo para clasificar. Claro, debe izar la bandera del triunfo. De conseguirlo, entonces importará poco y nada cómo le vaya a Racing contra Huracán.
Otro punto a tener en cuenta es que incluso si hoy cae contra el granate afrontará la última cita del calendario con posibilidades de clasificar igual. En medio de las matemáticas, anhelo y especulaciones el canalla se jugará una nueva patriada en un rodeo que no será fácil salir ileso. El Kily González preparó el desafío con el material que le quedó a mano tras las bajas por molestias musculares de Damián Martínez, Gastón Avila y Lucas Gamba. A ese combo hay que sumarle que Emiliano Vecchio jugará atado con alambre porque tiene una sobrecarga en los posteriores desde el jueves. Emmanuel Ojeda fue expulsado con River. Mientras que otra ausencia será la del arquero Jorge Broun, quien fue operado de ligamentos cruzados de la rodilla derecha.
Sin dudas, el equipo de Arroyito pondrá una formación made in casa como hace muchísimo tiempo no sucede en el barrio de Arroyito. De hecho, salvo el paraguayo Ricardo Garay, el resto de los titulares se formaron en la cantera auriazul. El plus es que Marco Ruben seguirá en cancha.
No obstante, lo cierto es que Central tendrá un encuentro de alto voltaje frente a Lanús. Buscará ante todo acopiar los tres puntos y trepar en las posiciones para instalarse en zona directa de clasificación. Aunque también es cierto es que hasta cediendo con Lanús o igualando los planetas podrían alinearse al final de la campaña. Sin dudas, todo dependerá de lo que haya planificado el Kily González.