Daina se despertó en terapia intensiva sin poder mover los brazos ni las piernas. De a poco tuvo que aprender a mover los dedos, a sentase sin caerse, a vestirse o agarrar un tenedor. "A nivel de rehabilitación estoy excelente, avancé muy rápido y muy bien. Pero a nivel justicia muy lento y diría muy trabado, prácticamente no hay nada", relató al joven a "El primero de la mañana" de La Ocho.
A seis meses del violento episodio, dijo que espera que llegue la justicia y "los más rápido posible". "Se que la Justicia es lenta y tarda un montón. Pero si yo pude avanzar en seis meses tan rápido por qué nadie pudo al menos encontrar algo más cierto en todo esto", se preguntó Daiana.
Sostuvo que la noche del hecho "no se tomaron las medidas necesarias para preservar la prueba mayor que teníamos, que era la botella, y no se actuó como correspondía".
Desde entonces la vida de Daina cambió por completo. "A mi me cambió muchísimo la vida, perdí muchas cosas y eso no te las devuelve nadie. Ojala que no quede impune. El año pasado no pude rendir, perdí un viaje que estaba planeando, mi vieja perdió el laburo, mi hermano una beca de estudio y su trabajo en Estados Unidos, y se volvió una amiga de Francia que estaba trabajando allá por la gravedad con la que empezó todo". Reveló que además de las secuelas físicas (se encuentra en silla de ruedas en plena etapa de recuperación), aún sufre las secuelas psicológicas, como pesadillas y miedo a circular por la calle.






























