Educación

El archivo: los "búhos detectives" y una noche de aventuras en el museo

Hace 13 años el Gallardo organizaba una dormida para las infancias en sus instalaciones, con la propuesta de recuperar el espíritu de aventura del conocimiento

Sábado 24 de Julio de 2021

Desde hace un tiempo los museos de la ciudad se sienten mas solitarios y vacíos que lo habitual. Recientemente comenzaron a abrir sus puertas para recibir tímidamente a sus visitantes que por el momento no pueden ser demasiados. Pero hubo una época no muy lejana en la que los museos rosarinos eran sitios copados por las infancias y las adolescencias, en donde se respiraba juego, alegría y aprendizajes al por mayor. El archivo de La Capital da cuenta de ello y recuerda una experiencia en el Museo de Ciencias Naturales Ángel Gallardo que seguramente quedó grabada en la memoria de sus protagonistas.

La nota que fue publicada el 23 de julio de 2008 se titula: “Toda una noche en el Gallardo para explorar, descubrir, aprender y jugar” y cuenta la visita de un grupo de chicos y chicas scouts de la parroquia San Casimiro que se animaron a una dormida en el museo.

Búhos detectives

El artículo relata: “Unos 35 chicos de 7 a 11 años que integran la agrupación Scout Martín Miguel de Güemes pasarán una noche mágica en el Museo de Ciencias Naturales Angel Gallardo. La experiencia llamada «Búhos, detectives de la naturaleza» los llevará a explorar el museo con fascinantes actividades entre las 20 del viernes y las 10 del sábado próximo”.

El objetivo de la propuesta apuntaba a recuperar el espíritu de aventura del conocimiento, y para lograrlo el equipo del Gallardo organizó una serie de actividades para que los chicos y las chicas disfruten a lo largo de toda la noche, con las armas preferidas de los exploradores: lupas y linternas.

"El equipo del Gallardo organizó una serie de actividades para que los chicos y las chicas disfruten toda la noche con lupas y linternas” "El equipo del Gallardo organizó una serie de actividades para que los chicos y las chicas disfruten toda la noche con lupas y linternas”

Sobre las actividades programadas, la nota cuenta: “Fabricarán máscaras de animales autóctonos, jugarán, recorrerán las salas con linternas y lupas, cenarán a la canasta, escucharán cuentos alrededor de un fogón e irán cayendo en el sueño (o no) en sus bolsas de dormir viendo películas. (...) Cuando se despierten tomarán el desayuno con chocolate y alfajores, una hora después se sumarán al taller «Bosque en tus manos» de reciclado de papel y sus trabajos con mensajes sobre la naturaleza quedarán expuestos en el museo. Cuando sea la hora de la despedida cada chico y chica recibirá un recordatorio con su foto de la noche que transcurrió como búho”.

A la propuesta no le faltó nada. Los pequeños búhos de hace 13 años atrás seguramente recuerdan aún la experiencia. En los días presentes a los rosarinos les resta esperar, con un poco de paciencia, que regresen aquellos días en los que los museos de la ciudad ofrecían noches mágicas.

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