Los habitantes de la isla española de El Hierro viven estos días pendientes de lo que ocurre en el mar, escenario en sus profundidades de una erupción volcánica que comenzó el domingo y que nadie se atreve a pronosticar cómo continuará.
Los habitantes de la isla española de El Hierro viven estos días pendientes de lo que ocurre en el mar, escenario en sus profundidades de una erupción volcánica que comenzó el domingo y que nadie se atreve a pronosticar cómo continuará.
Las dos grandes manchas que han aparecido en la superficie del agua atlántica por las dos fisuras abiertas en el suelo marino se convirtieron en la atracción de los vecinos, que acudieron a zonas altas de la isla canaria para observarlas.
"En 50 años de pescador nunca he visto manchas como éstas", dijo un vecino.
La manchas surgidas de los orificios por los que está saliendo magma son de color verde claro, con zonas en color canela, y tienen un fuerte olor a azufre. Con ellas apareció gran cantidad de peces muertos. "Se ve perfectamente que hay dos manchas distintas", se asombraba un curioso.
Las manchas se aproximan a la costa y según algunos testigos, están agrandándose. Ayer a la tarde estaban ya tocando las costas de La Restinga, villa de pescadores y paraíso de submarinistas convertido en pueblo fantasma al ser la localidad habitada más cercana a la erupción. Sus 600 habitantes fueron evacuados el martes de forma preventiva.
Los científicos confirmaron que la erupción tiene dos focos activos y que se produjo más cerca de la costa de lo que se pensaba inicialmente. Hasta ahí, las certezas, porque nadie se atreve a anticipar qué pasará. Podría haber más erupciones, podría surgir un nuevo volcán, un nuevo islote... Las hipótesis son varias.
El Hierro, con 10.000 habitantes, es la isla más pequeña del archipiélago canario, de origen volcánico. Desde hace tres meses ha estado sufriendo sismos de baja intensidad -unos 10.000 desde el 19 de julio- que hacían presagiar una erupción. Esta llegó el domingo, después de que el sábado pasado se produjese el temblor más fuerte hasta el momento, de una intensidad de 4,3 en la escala de Richter.
Un buque científico de la Agencia Canaria de Investigación tiene previsto llegar a El Hierro arriba hoy para facilitar el trabajo de los expertos en la valoración de la dimensión de las erupciones submarinas. A él podría unirse un segundo buque del Instituto Español de Oceanografía.
Según el Ministerio del Interior español, la situación de emergencia volcánica "está estabilizada". "Desde primera hora de la tarde de anteayer, la señal de tremor volcánico ha disminuido significativamente, lo que supone la estabilización del proceso y, por tanto, la disminución del riesgo", señaló.
El semáforo de alerta volcánica se mantiene sin embargo en rojo en La Restinga y en amarillo en el resto de la isla. En las proximidades de esa población, las más meridional de España, sigue vigente la prohibición de navegar, pescar y bucear, mientras los pescadores, con su flota amarrada a puerto, temen por los efectos del magma en la fauna marina, con la que se ganan la vida.



