Policiales

Ratificaron la condena de 14 años a un ex policía por el crimen de un nene

El chico baleado, de 10 años, permaneció en estado vegetativo y murió cuando el policía ya había sido condenado. Por lo tanto la resolución fue convalidada bajo la figura de homicidio.

Sábado 01 de Agosto de 2015

La sentencia de 14 años de prisión impuesta a un ex suboficial de la policía rosarina por el ataque a balazos a un nene ocurrido más de tres años atrás quedó firme a raíz de que la defensa del imputado desistió de la apelación que había presentado y por lo tanto tres camaristas penales ratificaron el fallo. El chico baleado, de 10 años, permaneció en estado vegetativo y murió cuando el policía ya había sido condenado. Por lo tanto la resolución fue convalidada bajo la figura de homicidio.

El 19 de febrero de 2012 Joel Víctor Bonfiglio, de 10 años, estaba con su padre y un matrimonio amigo en cercanías de la Cooperativa de Pescadores de Nansen y Frondizi, la misma en la cual mataron a Luis Alberto Ereñú el 21 de mayo pasado (ver página 35) vaciando un contenedor con vigas de madera. Cuando ya habían finalizado, la pareja decidió ir a buscar algo de comida con Joel en el auto del padre. En ese momento, según declaró Gabriela G., quien estaba con el chico en el vehículo, una persona apareció corriendo desde una guardería náutica ubicada en la desembocadura del arroyo Ludueña, a unos 200 metros del predio de la Cooperativa, y empezó a disparar con un arma cuando estaban arriba del auto. Uno de esos balazos perforó la cabeza del nene.

Desistieron. En una audiencia pública realizada esta semana ante los jueces Adolfo Prunotto Laborde, Otto Crippa García y Georgina Depetris, el policía condenado, Enrique Fabián Cettour, y el abogado defensor, Juan Ubiedo, anunciaron que desistirían de la apelación a la pena de 14 años dictada por el juez de Sentencia José Luis Mascali.

Luego de que los camaristas decidieran confirmar la sentencia, la fiscal de Cámaras María Eugenia Iribarren planteó que el caso debía ser valorado por un fiscal a raíz de que el chico baleado había fallecido luego de la sentencia de primera instancia, pero el juez Prunotto Laborde señaló que el tribunal no se iba a pronunciar sobre el requerimiento.

Cinco meses después del ataque, Joel permanecía internado en la sala de terapia intensiva del hospital de Niños Víctor Vilela con daños neurológicos irreparables. El 23 de febrero de 2012, un médico forense señaló que "el sector encéfalo craneano estaba mayormente comprometido" y consideró que, de permanecer con vida, la posibilidad de un estado vegetativo sería alta.

En tanto, en agosto de 2012 el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola procesó a Cettour como autor material de tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego. En la resolución recibieron la misma medida procesal los agentes Néstor Gaitán y Diego Sebastián Leguiza por el delito de encubrimiento. Los dos hombres trabajaban en una "agencia de seguridad irregular" junto con Cettour y arribaron a la escena del hecho convocados por el ex policía condenado. Pero el juez Mascali los absolvió.

Para condenar a Cettour, el magistrado ponderó los dichos de los cuatro testigos del hecho que señalaron "en forma categórica" al ex policía como el autor de los disparos. "Los testimonios guardan una coherencia interna que los constituye como un elemento de cargo que no logra ser resquebrajado por las consideraciones que hace el imputado en su acto de defensa", sostuvo Mascali.

Paso a paso. Según la reconstrucción judicial, pasado el mediodía del 19 de febrero de 2012 Walter G. y Gabriela G. fueron en un Dodge 1500 azul, junto a Sergio Bonfiglio (padre del nene) a la Cooperativa de Pescadores situada en Nansen y Frondizi. Una vez allí cargaron unas cosas en una camioneta Toyota Hilux. "En un determinado momento Walter G., su esposa y el pequeño Joel decidieron ir a comprar algo para comer y beber. Cuando estaban subiendo a un Dodge 1500 se acercó una persona que fue señalada por los testigos como pelado y robusto, de unos 50 años, que los apuntaba con un arma de fuego negra. Según Walter G. estaba sacado y disparó más de una vez". Uno de los proyectiles atravesó la puerta del acompañante, donde estaba Joel y le perforó la cabeza.

"Las características de la edad, la contextura física y la cabeza rapada coinciden con los rasgos físicos de Cettour, que estaba en el predio ese día y a esa hora. A su vez también coincidieron las vestimentas utilizadas por el ex policía, que luego se la cambió parcialmente y la lavó antes de ser secuestrada. Además, también coincide —en este caso con muchísimo mayor peso probatorio— el testimonio de Gabriel C., el compañero de trabajo de Cettour en la guardería náutica, quien le dijo a la policía: «Cettour realizó disparos con un arma de fuego negra que tenía en la mano derecha. Tenemos la orden de no tener armas de fuego y que, si notamos algo raro, debemos llamar al Comando. Cettour me contó que efectuó dos o tres disparos para intimidar al chofer que escapaba en el vehículo»", recordó Mascali en un tramo de la resolución judicial.

 

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