Buenos Aires- El abogado José Iglesias, querellante en la causa por la
tragedia de Cromañón, pidió hoy la pena de 20 años de prisión para la ex subsecretaria de
Control y Gestión Comunal Fabiana Fiszbin por el delito de “estrago doloso seguido
de muerte”.
Fiszbin no está procesada por ese delito, que significa una responsabilidad directa sobre las
194 muertes de Cromañón, sino por “incumplimiento de los deberes de funcionario
público”, una figura penal que contempla penas máximas de hasta dos años de
cárcel.
Para los otros dos funcionarios acusados en el juicio, la ex directora adjunta de la Dirección
General de Fiscalización y Control, Ana María Fernández, y el titular de esa repartición,
Gustavo Torres, pidió la pena de cinco años de cárcel por la figura de “estrago
culposo seguido de muerte.
El pedido de penas sorprendió a los asistentes a la audiencia de hoy del juicio, en la que
Iglesias -cabeza de una de las cuatro querellas- continuó con su larga exposición, esta vez
centrada en los funcionarios públicos acusados.
Para Iglesias, Fiszbin dispuso de las herramientas para evitar que ocurriera la tragedia
de Cromañón, pero omitió llevar adelante las prácticas que hubieran derivado en la clausura
del boliche.
En ese sentido, citó no sólo las reuniones que Fiszbin sostenía con otros funcionarios del
área revisando las inspecciones que realizaban a los locales nocturnos, las entrevistas con
el defensor del pueblo adjunto de la Ciudad de Buenos Aires Atilio Alimena e incluso un
pedido de informes de la Legislatura que no fue contestado en tiempo y forma.
“¿Saben qué es esto? Un pedido de informes a la Legislatura. No un pedido de José
Iglesias sino del órgano natural de control del Poder Ejecutivo. Un expediente que estaba
haciendo una advertencia y fue contestado tres meses tarde y después de ocurrido
Cromañón”, resumió Iglesias.
El tono también fue crítico con los legisladores: “Estuvo aquí la diputada Fernanda
Ferrero contando que esta resolución se originó porque los legisladores leyeron el diario
Clarín y se alarmaron de lo que había alertado Alimena”.
Además, señaló que del análisis de la documentación de las inspecciones “cualquiera de las
listas que se consultara producían alertas. Sin embargo no produjeron ninguna
reacción”.
“Una testigo contó que cuando se hacían las inspecciones se ponían en una caja que
estaba a disposición de la subsecretaria para las reuniones con Alimena, a quien lo atendían,
lo escuchaban y le daban el trato que refiere la tramitación de este
expediente”, insistió.
Los alegatos seguirán por la tarde con las querellas encabezadas por Mauricio Castro y
Patricia Núñez Morano, y posteriormente lo hará la que llevan adelante María del Carmen Verdú
y Marcelo Parrilli. (DyN)