La carne de cerdos infectados con el virus A/H1N1 no debería emplearse para el consumo humano,
según acaba de advertir con cautela la Organización Mundial de la Salud (OMS), que también ha
elevado sus consejos sobre las medidas de seguridad que deben tener los granjeros que tengan un
contacto estrecho con animales vivos.
Los comentarios que ahora hace la organización sanitaria de Naciones Unidas son algo más
cautos que los consejos emitidos hasta ahora al respecto por la Organización para la Agricultura y
Alimentación (FAO, según sus siglas en inglés) y la Organización Mundial para la Salud Animal
(OIE), que habían señalado que no es necesario restringir las importaciones de carne para proteger
la salud pública, porque la enfermedad no se detectó hasta ahora en tejido de animal muerto y la
gripe no se transmite por comer carne.
Alex Thiermann es asesor del director general de la OIE y destacó que la organización "está
muy preocupada por las distinciones que se están haciendo entre la carne cocinada o cruda. Todos
los productos del cerdo son seguros".
La OMS, sin embargo, considera que es posible que los virus de la gripe sobrevivan al proceso
de congelación y sigan presentes en carne descongelada, así como en productos derivados de la
sangre. "La carne de cerdos enfermos o hallados muertos no debería procesarse ni utilizarse para el
consumo humano bajo ninguna circunstancia", aseguró Jorgen Schlundt, director del Departamento de
la OMS para Seguridad Alimenticia, Zoonosis y Enfermedades de Origen Animal.
Asimismo, "aunque es posible que los virus de la gripe sobrevivan al proceso de congelación y
estén presentes en carne descongelada, no hay datos disponibles sobre la supervivencia del virus
A/H1N1 en la carne ni tampoco sobre qué dosis sería infecciosa para el ser humano", respondió
Schlundt por escrito a un cuestionario remitido por la agencia Reuters.
Schlundt fue especialmente cauto sobre el consumo de sangre y los jugos de la carne de cerdos
infectados. "La posibilidad de que los virus de la gripe estén en la sangre de los animales
infectados depende de cada virus específico. La sangre y los jugos de la carne de cerdos infectados
por el H1N1 podrían potencialmente contener el virus, pero de momento esto no se estableció".
El proceso de cocinado
María Montoya, del centro de Investigación en Salud Animal (CReSA, sus siglas en
catalán), explicó al diario español El Mundo que todos los productos porcinos se consumen cocidos,
proceso que mataría al virus. "En cuanto al jamón, la forma de curación, enterrados en sal,
destruye al virus. El medio salino es un ambiente muy hostil que durante centenares de años
demostró que previene de muchos patógenos. Hasta ahora no tenemos ninguna evidencia de que haya
riesgo para la salud humana por consumir embutidos. Nunca lo hubo con otros virus de la gripe y
éste no tiene por qué ser diferente", asegura. "Además, de momento no se detectó ningún foco de
infección en animales salvo un contagio en Canadá".
En ese sentido, el presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España Juan
José Badiola subrayó que en España las normas y controles veterinarios impiden que cualquier animal
enfermo o que haya muerto fuera de los cauces establecidos en los mataderos llegue a la cadena
alimenticia.
































