Lindsay Lohan cumplió su condena de 90 días de cárcel en apenas dos semanas y abandonó ayer a la madrugada la prisión de mujeres Lynwood, cerca de Los Angeles.

Lindsay Lohan cumplió su condena de 90 días de cárcel en apenas dos semanas y abandonó ayer a la madrugada la prisión de mujeres Lynwood, cerca de Los Angeles.
"Está en libertad desde la 1.35", aseguró el portavoz de Steve Whitmore de la oficina del sherif de Los Angeles.
"Partió directamente a su próxima etapa, una clínica de desintoxicación. Con ello ahora está bajo supervisión del ayudante de vigilancia del distrito de Los Angeles. Su encarcelamiento ha concluido", indicó.
Debido a la notoria sobrepoblación en las prisiones, en California es frecuente que los acusados por delitos menores sean excarcelados tras cumplir una cuarta parte de la condena.
Lohan ingresó en la cárcel el 6 de julio en prisión tras infringir la condicional por sus excesos con las drogas y el alcohol. Fue condenada a 90 días de cárcel.
En un principio, la actriz se había registrado en una clínica de desintoxicación de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) para un cura de tres meses, pero la juez Marsha Revel decidió en el último minuto que Lohan ingresara en prisión, ya que las otras instalaciones no eran lo seguras.
La magistrada temía que la actriz recibiese a escondidas drogas, dijo la portavoz de la acusación Jane Robien.
No se conoce donde fue internada la actriz, que en unos meses se meterá en la piel de una prostituta, en “Inferno”. La película se centra en la vida de Linda Lovelace, quien en 1972 protagonizó la película porno “Garganta profunda”.



Por Matías Petisce
