Los cárteles mexicanos han decapitado a más de 230 personas en los últimos dos años para aterrorizar a sus rivales, generar miedo en la sociedad y evitar denuncias, aseguró ayer el escritor y periodista mexicano Sergio González.

Los cárteles mexicanos han decapitado a más de 230 personas en los últimos dos años para aterrorizar a sus rivales, generar miedo en la sociedad y evitar denuncias, aseguró ayer el escritor y periodista mexicano Sergio González.
Durante la presentación del libro "El hombre sin cabeza" (Anagrama, 2009), en la ciudad de Monterrey, capital de Nuevo León, fronterizo con Estados Unidos, el autor precisó que "el decapitador se asume como mensajero del lado oscuro de la humanidad, se ve como el reimplantador del reino de la muerte y el salvajismo vasto que nombra la destrucción e impone un sentido negativo en el mundo", afirmó González.
Recordó que el año pasado el crimen organizado concretó más de 5.000 asesinatos, decapitaciones, calcinó y apiló cuerpos, secuestró a personas y se enfrentó a grupos adversarios y a las fuerzas del orden.
Precisó que en 2008 se registraron 171 decapitados, “todos relacionados con el narcotráfico, mientras que este año suman más de medio centenar”.
González explicó que la decapitación es el acto extremo de agresión hacia una persona y tiene como objetivo provocar miedo y pánico entre la sociedad. Aseguró que la práctica de cortarle la cabeza a los miembros de cárteles rivales se ha convertido en un “torneo machista”, que desafía a todas las normas morales o sociales.
La decapitación se ha convertido en “el mensaje de mensajes” para los narcotraficantes, ya que la usan para aterrorizar a los miembros de bandas rivales, afirmó.
El autor explicó también que esta práctica se ha usado para aterrorizar e intimidar y, así, evitar que la población informe a las autoridades.
Dijo que la decapitación por parte de los cárteles del narcotráfico, que comenzó desde 2005 en México y no ha parado hasta ahora, es una práctica muy relacionada con sus rituales del culto a la Santa Muerte, una forma de religión que han adoptado los grupos criminales.
González también escribió “Huesos en el desierto”, que aborda el asesinato de mujeres en Ciudad Juárez. l (Télam)



Por Matías Petisce
