Otra vez había cierto tufillo a ánimos alterados en la semana. Voces internas que apuntaban de nuevo contra Ramón Díaz y el propio entrenador apuntando también hacia adentro, diciendo por ejemplo que esperaba que Fernando Cavenaghi tuviera seis o siete goles y no los tres con que llegó al choque con Lanús, o apostando fuerte otra vez por el Keko Villalva, borrado en el inicio del campeonato. Y al final todos los planetas se alinearon para que River Plate se recupere rápido del traspié en Floresta, supere a Lanús con solvencia en su cancha (¡y por más de un gol!) y llegue así de la mejor manera al superclásico, a 4 puntos del único líder Colón, una distancia descontable en semejante torneo irregular.
Villalva ingresó por Teo Gutiérrez en el complemento ante All Boys y como el colombiano acusó una lesión muscular y fue preservado para el Súper, el Keko fue por primera vez de titular en el torneo Final. Justo él, que parecía ser el sexto delantero a principios de temporada. Y la rompió. Primero, haciendo una jugada maravillosa a los 34' para destrabar un partido complicado y luego cerrando la cuenta (en off side), para que además River volviera a ganar por más de un gol de diferencia. La única vez en la temporada había sido en la 6ª fecha del Inicial, ante Tigre, por 3 a 0 en el Monumental, para un equipo que sólo gana de local, ya que de visitante sólo derrotó al rival de ayer, 1 a 0.
Y con el ingreso de Villalva, Ramón Díaz logró una dupla de entendimiento máximo. Pase largo de Mercado sombrerito de Keko a Izquierdoz tras ganarle a Pasquini, y lucidez para el pase atrás a Cavenaghi, que de derecha venció a Marchesín.
Y a los 70', cinco minutos antes de que Díaz lo saque para recibir el aplauso de la tribuna, esta vez fue Cavenaghi el que le devolvió gentilezas. Ledesma robó en la salida granate, pase a Lanzini, toque al Torito y devolución que fue para Villalva, que ya se había pasado y estaba en off side. Pero el Keko siguió, volvió un paso y despachó su derechazo cruzado, alto. Gran definición y loco festejo de Ramón y su hijo Emiliano.
En el trámite, Lanús tuvo mucho control de pelota, pero apenas un remate en el travesaño de Acosta al inicio del complemento. Poco para un equipo que piensa más en la Copa, ya que el jueves juega una parada determinante en su estadio ante Cerro Porteño. En cambio River asumió el compromiso con mucho más hambre de victoria. Y aunque con las intermitencias de siempre, esta vez contó con una potencia ofensiva importante en sus hombres de punta más que nada.
"Estoy muy contento por todo el equipo", dijo el chiquito millonario. "Ahora hay que tratar de hacer las cosas bien en La Bombonera". ¿Con él en la cancha? Ramón tendrá una de esas incógnitas lindas a dilucidar. Mientras, Cavenaghi devolvió la mueca de Ramón con un gol, su cuarto en el torneo y el tercero que sirve para ganar. Todo justo antes de enfrentar a Boca. Nada mal.
El partido más importante del país va el domingo
Boca Juniors y River Plate se verán las caras el próximo domingo a las 18.15 y la AFA ya definió que el árbitro sea el internacional Néstor Pitana, el juez argentino que irá al Mundial. Lo curioso es que ninguno disputa Copa Libertadores. En el partido del torneo Inicial, en el Monumental, la victoria fue de los xeneizes por 1 a 0.