La Federación de Centros Comerciales de Santa Fe encendió ayer todas las alertas al hacer pública su necesidad imperiosa de poder abrir los negocios.
Silvina Salinas
Persianas bajas. Los comercios minoristas atraviesan una situación alarmante.
La Federación de Centros Comerciales de Santa Fe encendió ayer todas las alertas al hacer pública su necesidad imperiosa de poder abrir los negocios.
Horas más tarde, el gobernador, Omar Perotti, flexibilizó actividades en gran parte de la provincia y espera que hoy el gobierno nacional le abra la puerta a una flexibilización en los dos grandes centros urbanos: Rosario y Santa Fe.
“Estamos desesperados y necesitamos abrir”, había dicho por la mañana el presidente de la entidad, Eduardo Taborda.
“Necesitamos hacer caja, no ya para pagar impuestos o salarios sino para llevar un plato de comida a nuestras casas”, aseguró el representante de los comerciantes santafesinos.
Taborda subrayó que en el marco de la solicitud que le hizo la Federación de Centros Comerciales al gobierno santafesino se admite el éxito de las medidas preventivas tomadas hasta ahora para contener el avance del coronavirus, pero al mismo tiempo sostuvo que los comerciantes “no aguantan más” y no pueden seguir con sus negocios cerrados.
En efecto, la seguidilla de días sin que se registren nuevos casos de coronavirus en el territorio provincial llevó a los comerciantes a poner más énfasis en su reclamo. Ayer, un nutrido grupo protagonizó una concentración en Esperanza exigiendo la reapertura de los comercios (ver aparte).
“Sabemos que el secreto para evitar la propagación del virus es que no haya acumulación de gente y creemos que con ciertos cuidados los comercios podrían abrir sus puertas”, sostuvo Taborda.
En tal sentido, citó el ejemplo de actividades que sí están permitidas, como la apertura de supermercados. “¿Qué diferencia hay con un comercio pequeño?”, se preguntó el comerciante y aseguró que junto a sus colegas están dispuestos a tomar todas las medidas preventivas que recomienden las autoridades sanitarias para poder trabajar.
“La pandemia vino para quedarse y vamos a tener que acostumbrarnos a tomar precauciones. Lo que no podemos es seguir sin poder trabajar”, advirtió sin medias tintas.
Taborda aseguró que hoy casi todas las actividades son esenciales, pero aclaró: “Nadie compra una camisa todas las semanas. Incluso al supermercado no es necesario ir todas las semanas. Si nos organizamos, todos podemos funcionar”, propuso el referente comercial.
El representante del sector comercial dejó en claro que, teniendo en cuenta todas las pautas sanitarias, los comerciantes pueden abrir con los cuidados del caso.
Lo cierto es que la solicitud tuvo eco horas después en los despachos oficiales y se cristalizó en el anuncio de flexibilización de actividades, el comercio minorista entre ellos, que formuló el gobernador entrada la noche.
Si bien tanto en Rosario como en Santa Fe los comerciantes tendrán que esperar el aval de la Jefatura de Gabinete de Ministros de Nación, el hecho de que en el resto de la provincia se flexibilice el aislamiento es un buen aliciente para el sector.
Mientras tanto, esperan que Nación de hoy ese okey para poder empezar a trabajar lo más pronto posible y cumpliendo los protocolos de seguridad.




Por Matías Petisce