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El dueño de Esperanto anunció la baja de la franquicia rosarina

A través de su cuenta en Twitter, Leandro Travaglio señaló que el uso de la marca en esta ciudad “es ilegal” y adujo “graves incumplimientos”.  

Martes 26 de Febrero de 2013

A seis meses de abrir sus puertas y tras una clausura de 40 días, el polémico local de Presidente Roca 1463 fue dado de baja como franquicia de “Esperanto resto&lounge”. Así lo anunció oficialmente Leandro Travaglio, el titular de la firma en Capital Federal, y lo hizo a través de su cuenta en Twitter (@leotravaglio). Incluso, planteó en la red social que el “uso de la marca en Rosario es ilegal”.

El local, que abrió a mediados del año pasado a pesar de la oposición de los vecinos y denuncias cruzadas que incluso lo vinculaban a dinero del narcotráfico, estaba “habilitado y funcionando”, indicaron en la Dirección de Inspección. Y aunque desde la Municipalidad dijeron saber de la existencia de situaciones legales en relación a la marca, aclararon que “son situaciones entre las partes que nada tienen que ver con la habilitación”.

La noticia se conoció sobre las 10.30 de ayer, cuando Travaglio adelantó a través de Twitter: “Atención Rosarinos!! Hoy voy a hacer un anuncio muy importante... estén atentos”, y apenas segundos más tarde agregaba: “Anuncio oficialmente que @esperantoros ha sido dado de baja como franquicia de Esperanto resto&lounge”.

La decisión de la firma en Capital Federal también quedó asentada en la red social. “El uso de nuestra marca Esperanto en Rosario es ilegal y nuestros abogados están trabajando para obtener el inmediato cese”, sumó Travaglio, y cerró el anuncio diciendo que “la franquicia fue rescindida por graves incumplimientos contractuales. Hoy @esperantoros no es Franquicia Esperanto”.

Si bien La Capital intentó comunicarse a lo largo de ayer con Hernán Capucci, empresario local al frente de Esperanto Rosario desde su inauguración, los llamados fueron infructuosos.

Más allá de la situación que ahora se presenta con la franquicia otorgada al empresario rosarino por la firma de Buenos Aires, el director de Inspección de la Municipalidad, Gregorio Ramírez, confirmó que el local “estaba abierto y funcionado con el permiso correspondiente tras levantarse la clausura que se le había impuesto en octubre pasado”.

Polémico. El local despertó polémica desde el anuncio mismo de su apertura como boliche. La oposición de los vecinos de Zeballos y Presidente Roca se mantuvo desde el principio, la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad abrió en dos oportunidades el registros de oposición y finalmente eso determinó que el lugar no se habilitara como boliche.

En el medio se sumaron una suspensión de la habilitación determinada por el Concejo y acusaciones cruzadas. Los representantes de la firma acusaron al concejal del PRO Rodrigo López Molina de cobrar sobornos para evitar la apertura y las denuncias no quedaron más que en declaraciones. Además, hubo otras que señalaron que el lugar se financiaba con dinero del narcotráfico.

Pese a todo, el local abrió el sábado 11 de agosto del año pasado, y aunque no lo hizo como boliche bailable, inauguró bajo el rubro “bar restaurante con amenización musical y espectáculo en vivo”.

Clausura. Apenas dos meses más tarde, la Municipalidad le colocó la faja de clausura en la puerta. La causa fue que los inspectores ya habían elevado cinco actas de infracción y varias de ellas eran por tergiversación de rubro, es decir funcionaba como boliche cuando no estaba habilitado como tal. Finalmente, el Tribunal de Faltas determinó la sanción y fue la clausura por 40 días.

Allí, las protestas fueron de los empleados, que incluso cortaron la calle y fueron al Palacio Municipal para pedir la reducción de la sanción. Pero el local recién reabrió luego de los 40 días, el primer fin de semana de diciembre de 2012; e incluso algunos señalan que desde entonces la convocatoria se redujo bastante.

Ahora, todo indica que tampoco podrá continuar llamándose Esperanto.

En Capital, más de una década

Asociado con futbolistas, algunos actores y personajes de la tele, Esperanto tiene en Buenos Aires más de una década. Primero funcionó en el barrio “Las Cañitas”, pero en 2009 se trasladó a Palermo Viejo, en Juan B. Justo al 1600, una de las zonas más de moda de la Capital que pasó a llamarse Palermo Hollywood o Soho a uno y otro lado de esa avenida. Se convirtió en unos de los boliches más famosos y el año pasado desembarcó en Rosario.

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