Una anciana de 87 años, residente de un geriátrico ubicado en Dorrego 701, se prendió fuego
accidentalmente en su cama el sábado a la 1.30. Desde terapia intensiva del Pami II, donde fue
internada tras el hecho, señalaron ayer por la tarde que su estado de salud era
“grave”, con quemaduras de tercer grado en el 70 por ciento del cuerpo. Desde la
institución que la aloja no descartaron presentar una demanda contra los familiares, quienes
supuestamente le habrían entregado a la mujer cigarrillos y encendedor a pesar de que los ancianos
tienen prohibido fumar en el lugar. La denuncia del incendio se radicó en la seccional 2ª y el caso
es tramitado en el Juzgado Correccional Nº 8.
La víctima es Amalia Lencina, quien ayer permanecía internada con
respirador en el centro asistencial de Olivé 1159. “Las quemaduras son de gravedad extrema:
tiene los miembros inferiores carbonizados. Por el momento la señora está estable y sin
complicaciones inmediatas, pero su estado es crítico”, explicó ayer el responsable de la
guardia de terapia, Ernesto Savoretti.

































