El body painting o pintura corporal es una técnica que utiliza pigmentos
aplicados sobre la piel y a través del cual el hombre transmite diferentes sensaciones y mensajes.
Estudios sociológicos afirman que el hombre de la prehistoria primero pintó su cuerpo y luego se
vistió. En muchos de los mensajes afirmó su identidad, la pertenecia a un grupo, al entorno y,
quizás para intimidar al enemigo, usó el camuflage para la guerra o la caza.
En la prehistoria tanto la barbarie como las primeras
civilizaciones descubren para pintar elementos de la naturaleza la tierra colorada, el carbón de la
madera, la tiza, la sangre de los animales, conjuntamente con arcilla, cenizas, aceite de amizcle
(extraído de mamíferos), mejorana (menta), cobre y malaquita.
Casi todas las tribus usaron pintura corporal durante las
ceremonias. En la actualidad existen culturas donde el cuerpo humano es el protagonista, pintándolo
y adornándolo con originalidad única. En Egipto, Africa, Oriente y Asia utilizan desde hace miles
de años el henna, tinte que proviene de una planta con tonos desde anaranjados hasta el negro. Esta
pintura se obtiene machacando las hojas superiores, secas y de color dorado y permite una duración
de varias semanas.
El body painting puede vincularse como una tarjeta
geográfica que indentifica a cada individuo en su mundo sociocultural. Se distingue de los tatuajes
y de la escarificación por su carácter fugaz, lo cual permite su deseo de renovación.
En Occidente aparece a finales del siglo XX como un arte
transitorio, naciendo así el Body Art, estilo enmarcado en el arte conceptual de gran relevancia en
Europa y especialmente en Estados Unidos.
El cuerpo es el lienzo y el marco de la obra donde suelen hacerse a modo de
acción de perfomance con un documento fotográfico o videográfico.
Los principales exponentes fueron Ives Kleim, Vito Acconci y Dennis
Oppenheim.
En los últimos años, esta técnica es utilizada como
ornamentos en teatro, televisión, danzas y disfraces. Los diseños se realizan con imágenes
figurativas (mímesis de animales, naturaleza u objetos), abstractas, de imitación y logos.
Se utilizan productos de maquillajes artísticos profesional, de base acuosa u
oleosa, como así también el aerógrafo, elemento que vaporiza la pintura acelerando el tiempo de
realización.
En este culto al cuerpo que estamos viviendo, la mayoria de
los body painting señalan un dejo de sensualidad en cuerpos armoniosos destacando su anatomía y
acentuando la imagen deseada del momento.
Silvia Armoa
Maquilladora
[email protected]