La Justicia de Nueva York cerró hoy el proceso contra el ex director del FMI Dominique Strauss-Kahn por intento de violación y ordenó su liberación, un día después de que los fiscales desestimaran los cargos por considerar poco creíble a la mucama de hotel que lo acusó.
En una decisión en dos pasos, el juez del caso archivó primero la causa por falta de méritos, pero dejó su fallo en suspenso hasta que un segundo juez de apelaciones rechazó más tarde un recurso de la querella para nombrar a un fiscal especial que siguiera el caso, con lo que Strauss-Kahn quedó formalmente libre.
El cierre del resonante caso que atrajo la atención mundial por su combinación de sexo, violencia, poder y política deja a Strauss-Kahn en libertad para regresar a su Francia natal, donde el economista es además un influyente dirigente del Partido Socialista al que se apoda DSK.
Ayer, los propios fiscales que investigaban el resonante caso presentaran un escrito ante el juez en el que argumentaron que ya no podían confiar en las afirmaciones de la mucama de hotel que acusó a Strauss-Kahn de querer violarla.
Strauss-Kahn, de 62 años, llegó a la corte de Nueva York en una caravana de seis autos y fue recibido con protestas de manifestantes que portaban pancartas con mensajes como “DSK trata a las mujeres como su propiedad” y “Manden a juicio al violador, no a la víctima”, informó la cadena de noticias CNN.
El diplomático y banquero se mostró decidido dentro de la corte, vestido con un traje gris oscuro, camisa celeste y corbata a rayas, sonriendo y estrechando su mano con un miembro del público y junto a su mujer, la periodista Anne Sinclair, quien estaba sentada a su lado. Los dos dejaron el tribunal sin hacer declaraciones a los periodistas pero luego leyeron un comunicado en las inmediaciones de la corte.
“Estos últimos dos meses y medios fueron una pesadilla para mí y mi familia”, dijo Strauss-Kahn. “Quiero agradecer a todos mis amigos en Francia y en Estados Unidos que creyeron en mi inocencia, y a las miles de personas que enviaron su respaldo personalmente o por escrito. Estoy profundamente agradecido a mi mujer y mi familia, que atravesaron este calvario conmigo”, agregó el ex director del Fondo.
“No tendremos nada más que decir sobre este asunto y ansío retornar a nuestro hogar y reanudar un vida algo más normal”, señaló Strauss-Kahn.
El juez de la Corte Suprema de Justicia Estatal Michael Obus dijo que su fallo de desestimar los cargos contra el acusado quedaba en suspenso hasta que un tribunal de apelaciones resolviera si debía nombrarse a un fiscal especial.
El fallo entró automáticamente en vigor cuando esa Corte de Apelaciones decidió más tarde no hacer lugar a la solicitud de la acusadora y su abogado de designar a un fiscal especial, por considerar que no había argumentos para dudar de la capacidad del fiscal de Manhattan que llevó el caso, Cyrus R. Vance.
La mucama acusadora, Nafissatou Diallo, una inmigrante de Guinea -en el oeste de Africa- de 32 años, denunció que el banquero y alguna vez potencial candidato a la Presidencia de Francia la atacó sexualmente cuando fue a limpiar su habitación de hotel el 14 de mayo en Nueva York.
Inicialmente, los fiscales consideraron las acusaciones creíbles y presentaron cargos contra Strauss-Kahn, pero luego notaron que las pruebas de ADN no apuntaban hacia una relación no consentida.
Strauss-Kahn siempre negó los cargos.
Diallo no asistió a la audiencia, pero su abogado Kenneth Thompson criticó el fallo afuera de la corte. “Ningún hombre, sin importar cuánto poder, dinero e influencia tenga, tiene derecho a asaltar sexualmente a la mujer”, declaró. “Estamos decepcionados de que el fiscal de distrito Vance aparentemente no crea en la justicia y la igualdad ante la ley”, agregó.
El cierre del caso en Estados Unidos no implica el fin de los problemas legales de Strauss-Kahn, quien todavía enfrenta otro proceso por asalto sexual en Francia.