En el primer día de "sede vacante" tras la histórica renuncia de Benedicto XVI, comenzó ayer en el Vaticano la cuenta regresiva para la elección del próximo Papa.

En el primer día de "sede vacante" tras la histórica renuncia de Benedicto XVI, comenzó ayer en el Vaticano la cuenta regresiva para la elección del próximo Papa.
El decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, convocó a los purpurados de todo el mundo para participar a partir del lunes de las reuniones de las congregaciones generales que definirán la fecha de inicio del cónclave que elegirá al sucesor del Papa emérito.
Las reuniones pre-cónclave comenzarán a las 9.30 del lunes, se dijo en conferencia de prensa. Más tarde se aclaró que se iniciarán recién cuando hayan arribado todos los "príncipes" a Ciudad del Vaticano.
Numerosos prelados ya están en Roma. Las reuniones serán en la sala del Sínodo de los Obispos del aula Pablo VI, donde se realizan las audiencias públicas en invierno.
Con una jerarquía vaticana afectada por escándalos, intrigas y traiciones propias de una corte renacentista, ayer el cardenal primado de Brasil, Geraldo Majella Agnelo, abogó por que los participantes del cónclave conozcan el tenor del informe resultante de la investigación secreta sobre corrupción y comportamiento sexual impropio dentro del Vaticano.
"Si este informe es publicado, podrá cambiar la intención de voto de mucha gente", afirmó el arzobispo de Salvador de Bahía. "Puede ser un resumen, en todo caso. Con ese dossier será posible para nosotros formar una opinión además de recomendar algunas medidas al Papa que será elegido", argumentó Majella Agnelo.
Como otro hecho sorpresivo y nunca visto, ayer aparecieron en las calles de Roma afiches postulando al cardenal ghanés Peter Turkson como sucesor de Pedro. Turkson no debe estar haciendo campaña pero claramente tiene partidarios que lo aprecian lo suficiente como para pegar pósters con su fotografía.
"Voten por Peter Kodwo Appiah Turkson en el cónclave", decía uno de los osados carteles con la imagen del cardenal, surgido como uno de los favoritos.
Los pósters fueron pegados sobre carteleras usadas por los candidatos de las recientes elecciones de Italia.
Desde otra perspectiva, muchos vaticanistas ven al cardenal Gianfranco Ravasi, un políglota intelectual que sabe tuitear y menciona a Amy Winehouse en sus sermones, como el hombre indicado para darle un toque de modernidad al mundo enclaustrado de la Santa Sede.
Ravasi, quien hizo de ministro de cultura del Vaticano bajo el papado de Benedicto, es mencionado frecuentemente como candidato para ascender al trono de Pedro.
Es además un favorito entre quienes anhelan que el papado regrese a manos italianas.
En uno de los momentos más problemáticos de los dos milenios de historia de la Iglesia, un cardenal australiano ha expresado la esperanza de que la renuncia del papa Benedicto XVI no siente un precedente, porque a la Iglesia no le conviene que "el sucesor de Pedro entre y salga".
George Pell dijo: "Espero que no entremos en una sucesión de papas que renuncien rápidamente". Así, aclaró una declaración suya anterior de que la renuncia de Benedicto era "levemente desestabilizadora". También había advertido que "basta verlo para darse cuenta de que luce enfermo. Se ha deteriorado, incluso en los últimos meses".
Cuatro argentinos. Hay en Roma una inusitada presencia de 3.600 periodistas acreditados de todo el mundo para cubrir estas jornadas históricas.
El colegio cardenalicio cuenta con 207 representantes de todo el mundo: 117 están habilitados para elegir en el cónclave y todos son considerados "papables", en tanto que los 90 restantes no son electores por haber superado los 80 años. El jueves, en la ceremonia de despedida de Benedicto en la Sala Clementina, participaron 144.
De los 117 habilitados para votar, el vocero ya adelantó que estarán presentes "115 o tal vez menos".
Entre ellos hay cuatro argentinos que entrarán a la Capilla Sixtina a la espera de la fumata blanca: Jorge Bergoglio, Leonardo Sandri, Jorge Mejía y Estanislao Karlic, de los cuales solo los dos primeros podrán votar y, por lo tanto, ser considerados "papables".
En la Plaza San Pedro turistas y fieles de todo el mundo hacen fila para ingresar a la imponente basílica.
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