Un Policía irrumpió en una fiesta de cumpleaños en Brasil gritando consignas a favor del presidente Jair Bolsonaro y mató a tiros a un dirigente del partido del ex mandatario y candidato presidencial Luiz Inácio Lula da Silva, en un club social de Foz de Iguazú, Estado de Paraná, en la frontera con la provincia de Misiones.
La Policía civil de Paraná había indicado que el agresor había muerto cuando el cumpleañero había alcanzado a responder los disparos, pero la comisaria de la división Homicidios, Iane Cardoso, afirmó que está internado y bajo custodia.
La funcionaria hizo la afirmación durante una conferencia de prensa en la que ratificó que hubo “motivación política” en el homicidio.
El ataque del policía bolsonarista tuvo motivaciones políticas debido a que el cumpleaños tenía la temática del Partido de los Trabajadores (PT) y la víctima, Marcelo Arruda, usaba una remera con la cara de Lula.
La invasión a la fiesta del dirigente, que era también guardia municipal y tesorero del PT, ocurrió luego de que el jueves Lula debió utilizar chaleco antibalas en un acto en Río de Janeiro ya que que un hombre —que fue detenido— lanzó un explosivo de fabricación casera contra la multitud.
“Por lo que se ha percibido hasta el momento se trató de un delito hecho por intolerancia política”, dijo el secretario de Seguridad de Foz de Iguazú, Marclos Jahnke, en base a la investigación de la Policía Civil del estado de Paraná.
Lula, candidato favorito en las encuestas para el 2 de octubre, atribuyó al ultraderechista Bolsonaro “el clima de odio en el país” reflejado en este crimen del dirigente que era un guardia municipal de Foz de Iguazú y tesorero del PT en esa ciudad.
Marcelo Arruda celebraba su cumpleaños 50 vestido con una camiseta con la imagen de Lula en un club decorado con imágenes del ex presidente cuando el policía penitenciario federal Jorge Guaranho interrumpió la fiesta con su esposa con un bebé en brazos al grito de “Bolsonaro presidente, hijos de puta”, según relataron testigos a la prensa local.
El policía se retiró después de este primera irrupción gritando “los voy a matar a todos” y siendo repudiado por el cumpleañero y varios de sus amigos y parientes. La esposa del asesino le pidió que parara y se olvidara del caso.
Pasados veinte minutos regresó armado y disparando, tras lo cual Arruda, que es guardia de la municipalidad de Foz de Iguazú, tesorero local del Partido de los Trabajadores y había sido candidato a vicealcalde en las elecciones municipales de 2020, respondió con su arma reglamentaria.
Arruda —padre de cuatro hijos, el último de dos meses de vida, todos presentes en su fiesta de cumpleaños— recibió tres tiros y el policía cinco, según indicó la Secretaría de Seguridad Pública
Lula publicó un comunicado extenso en el cual acusó a Bolsonaro de implementar el odio en el país y dijo que Arruda, con su reacción, logró evitar una masacre en la fiesta en la que había 40 personas.
El asesino tenía un perfil en homenaje a Bolsonaro y la liberación de las armas para la población civil.