Blogueros

El inconsolable llanto de las tipas

Por estos días comenzaron a florecer las tipas. Para aquellos que seguramente conocen el árbol pero no su nombre, les será de utilidad estos rasgos distintivos que a continuación les describo. Las tipas son árboles robustos que llegan a medir hasta 20 metros de alto. Es increíble como un solo tronco puede sostener una copa tan enorme.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Por estos días comenzaron a florecer las tipas. Para aquellos que seguramente conocen el árbol pero no su nombre, les será de utilidad estos rasgos distintivos que a continuación les describo. Las tipas son árboles robustos que llegan a medir hasta 20 metros de alto. Es increíble como un solo tronco puede sostener una copa enorme con largas y tortuosas ramas que se extienden varios metros hacia los costados. Su corteza es rugosa y oscura, la cual se destaca aún mas cuando llueve y se moja creando una hermosa postal en contraste con el follaje. Su floración es abundante y de un llamativo color amarillo. Su fruto es una legumbre alada tipo sámara que contiene sólo una semilla. Es un ejemplar recomendado para alineación en calles y anchas avenidas, ya que necesita un lugar espacioso y alejado de edificaciones dado que sus raíces resultan agresivas.

Un aspecto novedoso a destacar sobretodo para aquellos que estacionan sus autos debajo de su amable sombra, es el molesto líquido que cae de sus hojas. Este fenómeno llamado el “llanto de las tipas” se da principalmente entre octubre y diciembre y se debe al ataque de un insecto conocido como “chicharrita de la espuma” que prolifera en ésta y otras especies sobretodo en los días de calorcito. Estos insectos pinchan los brotes más tiernos de las tipas, para beber la savia. El resto de savia no asimilado se convierte en un líquido azucarado que va formando una especie de espuma. Además cuando la chicharrita deja de extraer la savia queda una especie de herida en las hojas que producen un goteo, a veces creando charquitos, que se confunden con los formados por agua de lluvia.

Las chicharritas no son un gran problema; ya que el líquido no mancha y las lluvias de verano ayudan a controlar naturalmente la plaga. Para impresionarse y disfrutar de estos majestuosos árboles les propongo, transitar el perímetro del parque Independencia a la altura del laguito; lo que es un verdadero placer para los sentidos; ya que las hileras de tipas en veredas opuestas forman un inmenso túnel abovedado de sombra y frescor, refugio de muchas aves y de todos aquellos que deseen desenchufarse de la agitada vida urbana de hoy.

Laura del Valle Acosta es paisajista, autora de los fascículos Guía de Plantas que se edita con el diario La Capital.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario