El gobierno nacional comenzó a liberar gradualmente libros retenidos en las aduanas argentinas, en cuyos depósitos aún permanecen ejemplares, según informó ayer la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP).

El gobierno nacional comenzó a liberar gradualmente libros retenidos en las aduanas argentinas, en cuyos depósitos aún permanecen ejemplares, según informó ayer la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP).
"Agradecemos las gestiones de algunas de las más altas autoridades del gobierno nacional, quienes actuaron en defensa del derecho que tienen todos los ciudadanos para acceder de modo irrestricto al libro, fuente de cultura, saberes, pluralidad de ideas, y emblema de democracia. Sin embargo, por motivos que desconocemos, a pesar de esas gestiones, los problemas subsisten", sostuvieron los dirigentes empresarios.
"La no existencia de barreras arancelarias, sumada a la libre circulación de publicaciones por todo el territorio nacional, son esenciales para la construcción de todos aquellos espacios de libertad que sólo un libro puede ofrecer. El libro permite educarse, pensar, analizar y valorar todos y cada uno de los aspectos culturales de un pueblo. Restringir la importación de libros y publicaciones, que hoy no supera la cuarta parte de la producción editorial nacional, va en contra de todo lo señalado", agregaron los representantes de la CAP.
"El sector editorial, en función de los valores aquí enumerados 1397059140cuya defensa comparte con las autoridades nacionales1397059140, manifiesta su sorpresa por la prolongación de esta medida que afecta el derecho básico que tienen los ciudadanos de acceder al libro como vehículo de educación y de cultura", concluyen los empresarios.



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López