"Japón tendrá que descargar en el océano un total de 11.500 toneladas de agua con bajo nivel de contaminación desde el sitio de un reactor nuclear accidentado", dijo ayer Koichiro Nakamura, subdirector general de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial japonesa.
El funcionario agregó que la medida es necesaria para evitar riesgos más graves. El operador de la planta, Tokio Electric Power (Tepco), más temprano había afirmado que tendría que liberar más de 10 mil toneladas de agua radioactiva.
En tanto, indicó que el barco especial ruso Landysh procesará agua contaminada con radioactividad de la planta nuclear japonesa Fukushima I. "El préstamo del buque para el tratamiento de agua tiene un especial significado", señaló un portavoz de la energética estatal rusa Rosatom, ya que la construcción del barco fue financiada hace diez años con una ayuda de 35 millones de dólares de Japón.
"Estamos dispuestos a ayudar a nuestros amigos, así como ellos nos ayudaron una vez", dijo el portavoz. El buque fue construido para tratar residuos radioactivos de submarinos nucleares rusos fuera de servicio y puede procesar hasta 7 mil metros cúbicos de líquidos radioactivos al año.
Tepco, la empresa gestora de la averiada planta atómica de Fukushima, empezó ayer a bombear al mar "de forma controlada el agua contaminada de la central", según indicaron las autoridades. El líquido impide el trabajo de los técnicos en varios lugares de la instalación.
En tanto, la Comisión Europea anunció ayer una ayuda adicional de diez millones de euros para asistir a los damnificados. para proporcionar alimentos, mantas, colchones y otras necesidades inmediatas a más de 30 mil personas realojadas en campamentos temporales tras los desastres.
El organismo internacional señaló que estima que el monto beneficiará a unas ocho mil familias afectadas por la tragedia en las provincias de Iwate, Miyagi y Fukushima.
La ONU y el futuro nuclear
El peligro del aumento de la temperatura de la Tierra y la catástrofe en Japón son algunos de los temas tratados en Bangkok en la primera reunión previa a la Cumbre sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (ONU), en Durban, Sudáfrica.
Hasta el 8 de abril los integrantes de la reunión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático trazarán los lineamientos de acción para la cita de noviembre en la ciudad sudafricana.
Si bien el combate al cambio climático y las negociaciones del documento que sustituirá el Protocolo de Kioto que expira en 2012 son los principales temas de la agenda, el accidente nuclear en Japón y el futuro de la energía nuclear también ocupará nun lugar importante en las discusiones.
“Todo esto tendrá repercusión sobre las negociaciones. Hay quienes dicen que no debemos utilizar energía nuclear por este riesgo, pero también hay quienes creen que la causa del desastre fue precisamente el cambio climático”, dijo el enviado de la Unión Europea, Artur Runge-Metzger.
Un total de 2.271 representantes de 175 países asisten a la reunión de Bangkok.
Es la primera reunión de trabajo desde la Cumbre de Cancún realizada en México entre noviembre y diciembre del año pasado, en la que se acordó destinar 100 mil millones de dólares a los países más pobres para ayudarlos en planes destinados a combatir el cambio climático.