Ocho personas murieron ayer y al menos 12 resultaron heridas cuando un hombre empezó a disparar en un centro comercial de la localidad holandesa de Alphen aan den Rijn, dijo el alcalde, en otra tragedia ocurrida a apenas dos días de la masacre de 12 niños en una escuela de la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
"Un hombre con un arma automática, cuya identidad no podemos revelar, empezó a disparar, mató a siete personas y luego se suicidó", dijo el alcalde Bas Eenhoorn a los periodistas.
El atacante, descrito como "alto, rubio y de ojos azules", se suicidó con un disparo a la cabeza después de abrir el fuego a su alrededor con el arma automática, dijo un portavoz de la comunidad de Alphen aan den Rijn. "El autor de los disparos era rubio y tenía unos 25 años", dijo la cadena pública NOS, citando a testigos.
La agencia de noticias ANP citó al dueño de una tienda de mascotas en el centro comercial según el cual el agresor vació el arma automática disparando sobre la gente y luego se disparó en la cabeza.
Tres de los heridos están todavía en peligro de muerte, dijo el alcalde de la localidad, Bas Eenhoorn.
Testigos dijeron que el hombre entró al mediodía "completamente tranquilo" al centro comercial De Ridderhof, ubicado unos 40 kilómetros al sur de Amsterdam. "De repente empezó a disparar a su alrededor, nosotros corrimos para salvar nuestra vida", contó una mujer. "Se desató el pánico, la gente caía una sobre otra", agregó.
"Tres personas resultaron heridas muy graves, cinco, graves, y al menos dos, leves", informó. Eenhoorn calificó el suceso de "sin precedentes" y dijo que cuando comenzó el tiroteo había mucha gente en el centro comercial.
Eenhorn dijo que había niños entre las víctimas, pero no pudo confirmar si fueron muertos o heridos.
La identidad del atacante ya se conocía y era “casi seguro” que actuó solo, dijo la procuradora de justicia Kitty Nooy, pero no divulgaron aún su nombre ni su edad.
Un testigo identificado como Maart Verbeek dijo a la televisora NOS que el atacante tenía una metralleta y que pareció disparar al azar. “Hubo pánico en el centro comercial, mucha gente corriendo”, dijo Verbeek, dueño de una tienda de mascotas. “Vi al atacante venir, caminando, y me metí en la tienda. Lo vi pasar con una gran metralleta”.
Alphen aan den Rijn es una localidad de 72 mil habitantes situada a 46 kilómetros al sur de Amsterdam. Horas después de los disparos, los vecinos pasaban por el lugar, y algunos parecían todavía aturdidos. “Uno escucha que estas cosas pasan en escuelas de Estados Unidos y uno cree que eso está muy lejos”, comentó Rob Kuipers, de 50 años. “Ahora eso pasó aquí, en Holanda”.
Según los testigos, el agresor tenía el cabello largo y rubio, unos 25 años de edad, y llevaba una chaqueta de cuero con pantalones de camuflaje.
Un vecino, que vive cerca del lugar y que se identificó sólo como Marijn, dijo que “el tiroteo duró varios minutos”. Indicó que, cuando ingresó a ver si sus amigos que trabajaban en el centro comercial estaban bien, vio al atacante muerto en el piso frente a una tienda de abarrotes.
“Había vidrios por todos lados”, señaló. “Disparó hacia todos lados, como si fuera en el Lejano Oeste”.
Aunque raros, los tiroteos y la violencia no son desconocidos en Holanda. Entre otros casos, en 1999 cuatro estudiantes y un profesor fueron heridos en una balacera en una escuela, y en 2004 un maestro fue muerto a tiros por un alumno.
Según distintos testimonios, el hombre disparó entre diez y 20 minutos. “Investigamos en todas las direcciones”, señaló la policía.
La reina Beatriz transmitió por su parte su pésame a los familiares de las víctimas. Un portavoz de la corte señaló que la monarca se ha quedado “sin palabras por el enorme sufrimiento infligido a tantas personas”.
Eenhorn señaló que en la comunidad, considerada totalmente pacífica hasta entonces, se había registrado un tiroteo con dos muertos hace casi un mes. No se sabe aún si lo ocurrido ayer tiene relación con ese hecho. “Esto es un duro shock para todos nosotros”, se limitó a decir el alcalde.
Las autoridades han instalado en una iglesia cercana un centro para atender a los testigos y a los familiares de las víctimas, dijo también Eenhorn. “Nuestro pésame es para todos los heridos y los familiares de las víctimas de este horrible hecho en un día que empezó tan bellamente soleado”, señaló.
En Holanda es difícil conseguir el permiso para tener armas, pero en las operaciones antidrogas son frecuentes los decomisos de armas automáticas y municiones. (DPA, Reuters y AP)
En el Oeste
“Había vidrios por todos lados”, contó un testigo de la masacre en el shopping holandés. “Disparó hacia todos lados, como si fuera en el Lejano Oeste”.