Información Gral

Nobel de Física por descubrir que el Universo se expande más rápido

Tres científicos de EEUU concluyeron que lo creado se extiende cada vez más velozmente. La dilatación es eterna. Estudiaron las explosiones de estrellas muy lejanas hace más de 10 años.

Miércoles 05 de Octubre de 2011

Cuando uno arroja una pelota al aire, espera, obviamente, que ésta caiga de nuevo rápido por la fuerza de la gravedad. Sería sorprendente si en cambio la pelota se alejara cada vez más rápido de su dueño y desapareciera entre las nubes.

Una observación similar fue hecha por los tres científicos estadounidenses galardonados ayer con el premio Nobel de Física 2011: tras sus estudios sobre explosiones de estrellas muy lejanas, que hicieron hace ya más de una década, llegaron a la conclusión de que el Universo se expande cada vez más rápido y que lo hará eternamente.

Este inesperado hallazgo fue desconcertante. Porque hasta entonces, la opinión más ampliamente extendida era que la expansión del Universo, que comenzó con la gran explosión o Big Bang hace 14 mil millones de años, se iba a debilitar en algún momento.

Como consecuencia de ello, las estrellas se alejarían entre sí cada vez más despacio, y justo este resultado era seguramente el esperado por Saul Perlmutter, Brian Schmidt y Adam Riess cuando comenzaron con sus observaciones.

Para poner a prueba su hipótesis, los investigadores buscaron objetos en el Universo alejados de la Tierra, pero muy brillantes, para medir su brillo. Los candidatos para ello eran las explosiones de estrellas muy luminosas, conocidas como supernovas.

Durante algunas semanas, estas supernovas pueden emitir tanta luz como toda una galaxia. Estos fenómenos se originan por ejemplo cuando una estrella muy masiva y densa, una enana blanca, estalla en un plazo de segundos.

Sólo los telescopios potentes provistos con cámaras digitales modernas hicieron posible la búsqueda automatizada de las supernovas del tipo Ia (las más potentes), para cuya observación y medición se tiene poco tiempo.

Unas 50 explosiones brindaron datos entre 1997 y 1998 y generaron dudas: la luz emitida era más débil de lo esperado. Si la expansión del Universo se desacelera, las explosiones deberían haber sido más brillantes.

De esta manera, sólo había una explicación posible: las supernovas se alejan del observador, dentro de sus galaxias, a una velocidad mayor a lo previsto. Por lo tanto, la expansión del Universo se acelera, en lugar de hacerse más lenta.

Hans-Thomas Janka, del Instituto Max Planck de Astrofísica en la ciudad alemana de Garching, opinó sobre los estudios realizados por Perlmutter, Schmidt y Riess: "La imagen de nuestro Universo fue revolucionada por la observación de estas supernovas". Su colega Lutz Wisotzki, del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Potsdam en Berlín, agregó: "El descubrimiento que hicieron cambió toda la concepción científica".

Un hito. En 1998, la prestigiosa revista Science declaró los resultados como uno de los hitos del año.

Los nuevos conocimientos generan obligatoriamente la pregunta acerca de qué fuerza impulsa la expansión.

La respuesta de los físicos es en la actualidad: la energía oscura. Pero a su vez, es el mayor enigma de la física. Nadie sabe qué es exactamente.

Pero de los trabajos de los tres galardonados de ayer se saca una sorprendente conclusión: la energía oscura, que hasta ahora no fue observada ni medida directamente, junto con la materia oscura, que tampoco es detectable con los instrumentos actuales, conforman el 95 por ciento del Universo.

Para el mundo formado por la materia tal cual lo conocemos, con galaxias, estrellas, planetas, océanos, plantas y animales, queda el cinco por ciento. "Los resultados de los galardonados con el premio Nobel 2011 ayudaron a descubrir un Universo, que es desconocido para la ciencia en un 95 por ciento", justificó el comité Nobel su decisión.

La mitad del premio de diez millones de coronas suecas (1,4 millón de dólares) fue concedido a Perlmutter, que dirige el "Proyecto Cosmológico Supernova". La otra mitad la comparten Schmidt, quien fue jefe del equipo de investigación High-z Supernova, y Riess, quien tuvo un papel decisivo en ese grupo.

"Ambos equipos llegaron en general al mismo resultado. Ambos equipos son merecedores en la misma medida de reclamar la autoría del descubrimiento y de obtener el premio Nobel", dijo Janka. l (DPA)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario