Soldados japoneses y estadounidenses reanudaron ayer la búsqueda de cadáveres que dejó el terremoto y posterior tsunami en el noreste de Japón el viernes 11 pasado. En al zona más castigada por el fenómeno hallaron 32 cadáveres. Según el último recuento oficial de la policía, la cifra de muertos es de 11.734 en 12 prefecturas y el número de desaparecidos, 16.375.
En esta operación de búsqueda se van a utilizar decenas de barcos y helicópteros. En ella participan cerca de 18.000 miembros de las Fuerzas de Defensa Japonesas y 7.000 militares estadounidenses junto a miembros de la policía japonesa, de la Guardia Costera de Japón y del departamento de bomberos.
Las áreas incluidas en esta operación son Miyagi, Iwate y Fukushima, las más afectadas y sumergidas en gran medida bajo el agua, dificultando notablemente las tareas de búsqueda. La mayoría de los que siguen desaparecidos pueden haber sido arrastrados al Pacífico, por el tsunami.
La búsqueda se está realizando fuera del radio de 30 kilómetros de la central de Fukushima por el peligro que conllevan las fugas radiactivas, según las autoridades.
Errores de medición. Ayer, Tepco, la empresa operaria de la central nuclear de Fukushima, dañada por el terremoto, admitió que las mediciones de los niveles de radiación detectados en las aguas subterráneas dentro y alrededor de la central nuclear son en parte incorrectas. Sin embargo, la fuente destacó que, pese a los errores en las mediciones, es muy probable que el agua esté contaminada.
La compañía había anunciado que el agua subterránea del área de la central nuclear contenía valores de yodo radiactivo que superaban 10.000 veces el límite permitido. Ahora se desconoce la verdadera dimensión de la carga radiactiva. El gobierno japonés expresó su “profundo pesar” por el error y no descartó una intervención en la empresa.
El fin de semana pasado, Tepco cometió también fallos en la medición de la radiación en el agua del reactor 2 de la planta. En un primer momento informó de que ésta era diez millones de veces superior a lo habitual y luego rebajó la cifra hasta 100.000.
El primer ministro Naoto Kan dijo que hoy irá a la zona afecta por el accidente nuclear ocurrido tras el terremoto. Visitará la ciudad de Rikuzentakata y la prefectura de Fukushima. Según indicó Kyodo, es probable que el primer ministro no visite directamente el lugar del accidente nuclear. Hasta ahora el mandatario únicamente sobrevoló la zona en helicóptero y la visita prevista para la semana pasada tuvo que suspenderse debido al mal tiempo.
“Estamos preparados para una larga lucha”, dijo Kan.
El Ministerio de Defensa explicó que la zona de evacuación de 30 kilómetros establecida en torno la central nuclear Fukushima está excluida de la operación de búsqueda debido a los peligrosos niveles de radiación. Las autoridades creen que hay al menos 1.000 cadáveres en los alrededores de la dañada central nuclear que no pueden ser recuperados por la alta radiactividad.
Por su parte, el gobierno alemán demandó ayer que sean endurecidos los límites máximos de radiactividad permitidos por la Unión Europea para alimentos procedentes de Japón.
La Unión Europea reactivó tras el accidente en la central nuclear de Fukushima una disposición acordada en 1987 como respuesta a la catástrofe de la planta ucraniana de Chernobyl que fija los límites de tolerancia de contaminación de alimentos con yodo 131 y cesio 134.
Greenpeace urgió a extremar los criterios para los pescados y mariscos procedentes de las principales zonas de pesca en el Pacífico y fijar límites para más sustancias radiactivas. Según la entidad, las partículas radiactivas también pueden ser llevadas por las corrientes al mar de Bering. (DPA, Reuters y AP)
Escape
Los operadores de una usina nuclear de la República Checa decidieron apagar ayer uno de los cuatro reactores de la instalación debido a una fuga de agua radiactiva en una tubería. El vocero de la planta de Dukovany, Petr Spilka, dijo que el problema ocurrió en un tubo pequeño que despide aire desde un sistema hidráulico en el contenedor del reactor. El desperfecto no representa una amenaza porque el agua no puede salir de la vasija.