Unos ocho policías bonaerenses quedaron bajo investigación penal por no haber acatado una orden judicial y realizar pericias en el lugar en el cual Pablo García, hijo del periodista Eduardo Aliverti, embistió y provocó la muerte de Reinaldo Rodas, cuando se desplazaba en su bicicleta.
El hecho tuvo lugar el domingo a primera hora de la mañana en el kilómetro 34 de Panamericana y si bien a principio de semana algunos medios dieron a conocer la noticia, fue recién el miércoles que el periodista Eduardo Aliverti informó por las redes sociales que quien había protagonizado el accidente fue su hijo.
Rodas, un empleado de seguridad privada de un country de la zona, de 53 años, circulaba en bicicleta por la banquina cuando fue embestido por el Peugeot 504 modelo 1983 al mando de Pablo García Aliverti, de 28 años, a quien el test de alcoholemia le dio el triple de lo permitido para conducir un vehículo particular.
Ante la fiscal de Pilar María Inés Domínguez declararon ayer dos testigos, Verónica Andrea Iglesias (38 años) de la cabina de peajes de Pablo Nogués de la empresa Autopistas del Sol, que descubrió al joven llevando a la víctima en el auto, un Peugeot 504, y un ex policía que había visto el accidente en la Panamericana, Leonardo Eidelman, quien el domingo fue a buscar a su hija a un boliche de Pilar y minutos después de las 6 circulaba por el kilómetro 52 de la autopista Panamericana cuando le llamó la atención una polvareda sobre la banquina.
La mujer de la cabina de peaje declaró que el acusado bajó la marcha y al momento de pagar le dijo: "Por favor, ayuda, llevo un muerto". Dijo haber visto la cara ensangrentada del conductor por las esquirlas del vidrio y puso un cono detrás del vehículo para que los autos se desviaran. Ahí llamó a la policía. Dijo, además, que vio el cuerpo de Rodas dentro del vehículo y que el mismo estaba "con las piernas para arriba en posición fetal, con la cabeza contra el piso".
Según surge de la declaración de la joven, explicó el abogado, el cuerpo de Rodas "emanaba demasiada sangre", y que por la posición en que fue encontrado él estimó que "así como lo atropelló entró directo y quedó en esa posición, no lo movió".
Por otra parte, según los abogados de Rodas, el otro testigo, Eidelman, dijo haber visto mientras circulaba por la Panamericana, a unos 300 metros de distancia de su auto, que un Peugeot 504 reingresaba al carril lento de la derecha de la autopista y, al pasar por el lugar de la polvareda, vio una bicicleta tirada, lo que le llamó más la atención y decidió acercarse al vehículo.╠
"Me acerqué por atrás y noté que había un especie de borceguí o zapato como apoyado en el hombro del conductor", dijo el policía retirado. Contó que tomó la patente del auto siniestrado _WEJ686_ y que dio aviso a la policía para que rastrillaran el lugar.