Una nueva réplica de 7.1 grados en la escala Richter, que en Tokio alcanzó los 3,8, sacudió ayer la región de Fukushima al cumplirse un mes del devastador terremoto y el tsunami que destruyeron la costa nororiental y oriente de Japón.

Una nueva réplica de 7.1 grados en la escala Richter, que en Tokio alcanzó los 3,8, sacudió ayer la región de Fukushima al cumplirse un mes del devastador terremoto y el tsunami que destruyeron la costa nororiental y oriente de Japón.
El sismo, que según medios locales causó la muerte de una persona y diez heridos en las ciudades de Iwaki y Sukagawa y dejó más de 200 mil casas sin luz, se sintió también en Tokio cerca de las 17.30 (5.30 de Argentina) con una intensidad suficiente como para hacer vibrar casas, postes de luz y carteles de la vía pública.
Poco antes de la fuerte réplica el portavoz del gobierno, Yukio Edano, había anunciado la ampliación de 20 a 50 kilómetros del radio de seguridad en torno a la dañada central Fukushima I, por lo que evacuarán a otras regiones a pobladores de Iitate, Katsurao y Namie.
Edano explicó que para tomar esa decisión el gobierno tuvo en cuenta “la influencia que los materiales radiactivos tendrían en la salud de quienes viviesen en esa zona entre seis meses y un año”.
La medida llevará a movilizar a los pobladores de zonas donde la radiación supere los 20 milisievert por año –límite fijado antes en 50–, aunque el riesgo de que se produzcan nuevas fugas radioactivas disminuyó, según afirmó Edano.
Hasta ahora, la cifra oficial de damnificados por la catástrofe es de 13.127 muertos y 14.348 personas desaparecidas, mientras otras 145 mil siguen alojadas en centros de emergencia.
Luego de la réplica, en Tokio la vida siguió normalmente, con gente volviendo de sus trabajos y casi indiferente ante la vibración. El nuevo temblor tuvo su epicentro en la provincia de Fukushima, donde está la averiada central nuclear, pero según la empresa Tepco “no se registraron nuevos daños”.
Los noticieros de TV mostraron el momento en que ocurría el temblor, así como a la gente, que con mucho orden salía de los edificios y oficinas. “Una evacuación se hace ordenadamente, en fila india y no atropellándose”, dijo a Roberto Tsuru, argentino descendiente de japoneses que reside en ese país desde hace ocho años.
A raíz del sismo la refrigeración de los reactores 1, 2 y 3 de la planta (que tiene seis) quedó interrumpido 50 minutos. Si bien fue reestablecida la provisión de energía externa, se verán retrasadas las tareas para evitar fugas radiactivas, como inyectar nitrógeno para prevenir explosiones de hidrógeno y el bombeo de agua contaminada desde los reactores. (Télam)



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López