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México mata al "Jefe de jefes", uno de los narcos más poderosos del país

El capo de la droga mexicano Arturo Beltrán Leyva, uno de los hombres más buscados en México y EEUU, murió el miércoles por la noche en un tiroteo con fuerzas de seguridad, en la primera gran victoria para el gobierno desde que lanzó su guerra contra el narcotráfico.

Viernes 18 de Diciembre de 2009

Cuernavaca.— El capo de la droga mexicano Arturo Beltrán Leyva, uno de los hombres más buscados en México y EEUU, murió el miércoles por la noche en un tiroteo con fuerzas de seguridad, en la primera gran victoria para el gobierno desde que lanzó su guerra contra el narcotráfico.

Beltrán Leyva, jefe del cártel del mismo nombre, uno de los más violentos de México, murió junto con cuatro sicarios de su organización en un lujoso complejo de departamentos de la ciudad de Cuernavaca, unos 80 kilómetros al sur de la capital del país, según detalló la Secretaría de la Marina en un comunicado. Uno de los sicarios se suicidó antes de ser atrapado.

La redada fue producto de una operación de inteligencia de varios días, dijo José Luis Vergara, portavoz de la Secretaría de la Marina, y agregó que más tarde en el lugar fueron hallados otros dos presuntos sicarios muertos.

"Nos llevó algún tiempo poder neutralizarlo (a Beltrán Leyva), desde que empezó la operación fueron unas cuatro horas", dijo Vergara. "Cuando estaba cercado en el área donde se capturó, él empezó a hacer fuego y lamentablemente usó granadas", acotó. Un infante de la Marina falleció tras el enfrentamiento, y dos más se encuentran heridos, uno de gravedad.

Dólares y armas. Vergara agregó que tres personas fueron detenidas, incluidas dos mujeres, y en el lugar también se decomisaron 40.000 dólares en efectivo, tres armas largas y dos cortas, además de 400 cartuchos de diferentes calibres.

Los periodistas pudieron entrar brevemente al departamento donde se encontraba el cuerpo de Beltrán Leyva ayer por la mañana. Tenía heridas en la cabeza y en un brazo, y con una mano aferraba un medallón dorado.

Decenas de infantes de la Marina tuvieron que tomar la noche del miércoles las calles de Cuernavaca, ciudad de descanso para muchos capitalinos, mientras se escuchaba un intenso tiroteo y helicópteros sobrevolaban la zona.

Los militares, armados con rifles de asalto, irrumpieron en una fiesta de graduación que se celebraba en una piscina del complejo de departamentos, llevaron a los jóvenes a un gimnasio del lugar, le pidieron silencio y que no usaran sus celulares, según medios locales.

Arturo Beltrán Leyva, que se hacía llamar el "Jefe de jefes", manejaba con sus hermanos la organización narco, que nació de una escisión del famoso cártel de Sinaloa pero se convirtió en su rival. Más de una vez logró escapar de operativos de las fuerzas de seguridad, con ayuda de algunos jefes policiales. También está señalado como responsable del asesinato de dos altos cargos de la policía. De acuerdo con el presidente Felipe Calderón, el fallecido narcotraficante era uno de los tres hombres más buscados de México.

"Golpe contundente". La muerte de Beltrán Leyva —sobre quien pesaba una recompensa de 2,4 millones de dólares— es el mayor logro desde que Calderón lanzó una cruzada contra las drogas poco después de asumir en 2006.

Desde Copenhague, donde participa en la cumbre del cambio climático, el mandatario consideró la muerte del capo como "un hecho trascendental" y un "golpe contundente" contra el narcotráfico. "Como ha quedado demostrado en este caso, la inteligencia es un arma eficaz y poderosa en la lucha contra el crimen organizado", agregó.

Hasta esta semana sólo se había conseguido capturar a jefes de segundo y tercer nivel. El último gran logro para las autoridades mexicanas había sido la captura del capo Benjamín Arellano Félix en 2002 y la muerte de su hermano Ramón en un tiroteo bajo el gobierno del presidente Vicente Fox.

"Es una victoria para Calderón en el corto plazo, pero las plazas se llenan muy rápido y vamos ver al cártel de Sinaloa intentar recuperar los territorios de Morelos, Guerrero y la Ciudad de México", dijo el analista Alberto Islas.

Calderón ha enviado a miles de soldados y policías federales a distintos Estados, pero la guerra entre los cárteles no ha cesado y desde entonces unas 16.000 personas murieron por la violencia desplegada por las organizaciones en su lucha por las rutas del narcotráfico.

Más violencia. Ahora el hueco dejado por la muerte de Beltrán Leyva presagia más violencia. El fiscal general, Arturo Chávez, anticipó que el debilitamiento del cártel generará más muertes, porque los de Sinaloa buscarán recuperar terreno. "Si lo advierten débil (al cártel), probablemente los de Sinaloa intenten fortalecer acciones para avanzar en posiciones, y esto puede significar enfrentamientos entre ellos", explicó.

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