La petrolera británica Rockhopper Exploration reportó ayer resultados "enormemente alentadores" en un pozo de petróleo que explora al norte de las islas Malvinas, aunque aclaró que debe realizar nuevos estudios para determinar su potencial comercialización.
"El pozo ha sido altamente exitoso, mostrando un reservorio muy espeso, de alta calidad, y una columna de petróleo sustancial", destacó Rockhopper.
Sam Moody, director ejecutivo de la empresa, subrayó que las pruebas que se realicen sobre el hallazgo constituyen "otro paso clave en el camino para demostrar la viabilidad comercial del descubrimiento" en la zona de exploración denominada Sea Lion. Desde el inicio de los trabajos de exploración de hidrocarburos al norte de las islas argentinas, a comienzos de 2010, el gobierno argentino ha expresado su malestar, al considerar que se trata de "un intento de apoderarse ilegalmente de recursos naturales no renovables" que pertenecen al país.
Para Moody, el hallazgo es "enormemente alentador, y una prueba de la calidad de nuestro equipo técnico".
La compañía se creó en 2004 con el objetivo de invertir en la extracción petrolera offshore al norte de las islas Malvinas.
Tiene licencias para operar en aproximadamente 3.800 kilómetros cuadrados, y acuerdos operativos con otra compañía, Desire Petroleum para el desarrollo de los trabajos en la cuenca malvinense.
En febrero de 2010, la plataforma Ocean Guardian se instaló en el lugar, y desde entonces Rockhopper explora el bloque denominado Sea Lion, lo que derivó en el hallazgo de petróleo entre abril y mayo de ese año, el primero al norte de las Islas, con "resultados positivas" en septiembre de 2010.
Los trabajos en las Malvinas por parte de compañías británicas, con el aval de Londres y el impulso de la administración local de las islas determinó que la Casa Rosada estableciera una serie de mecanismos para tratar de resguardar los recursos que se encuentran bajo disputa l, entre los que se hallan la sanción de una ley que penaliza la asistencia a los ingleses. (DyN)