Un sacerdote italiano acusado de haber abusado sexualmente de menores de edad y de haberles dado drogas confesó en prisión que tiene el VIH, informaron ayer medios locales.

Un sacerdote italiano acusado de haber abusado sexualmente de menores de edad y de haberles dado drogas confesó en prisión que tiene el VIH, informaron ayer medios locales.
El padre Riccardo Seppia fue arrestado la semana pasada, acusado de haber acosado a un joven de 16 años y de haberle dado cocaína. Los investigadores dijeron después que Seppia, que frecuentaba discotecas, saunas y gimnasios, pedía a menudo a sus vendedores de drogas que le presenten a menores de edad.
Seppia, de 51 años, fue interrogado por el fiscal Stefano Puppo en la cárcel de Marassi, en Génova (noroeste de Italia), la misma en la que ingresó el 13 de mayo y a cuyo médico ha revelado que está infectado con sida. Mañana sería trasladado a la cárcel de Sanremo (noroeste), a la sección especial para detenidos por delitos sexuales.
Contra el religioso, quien ha pedido el traslado de prisión por los insultos que recibe por parte de otros reclusos, no se ha formulado acusación de supuestos delitos contra la salud de las personas por las relaciones sexuales de riesgo que haya podido mantener.
“A mi cliente no lo acusan de entrega de estupefacientes, ni se han añadido episodios de violencia sexual a menores más allá del episodio de un beso en la parroquia a un chico”, afirmó el abogado del cura, Paolo Bonanni, a la salida de la cárcel tras el interrogatorio.
Explicó que su defendido niega haber cometido “violencia sexual” contra el adolescente de 16 años de su parroquia del Espíritu Santo de Génova, así como la acusación de entrega de estupefacientes, ya sea a mayores o menores de edad.
Sin embargo, Seppia ha admitido que ha mantenido relaciones con mayores de edad y en las escuchas ordenadas por las autoridades judiciales se le oye, según los medios italianos, cómo pide a traficantes de droga con los que está en contacto que le procuren chicos “para divertirse un poco”.
La noticia de la detención la confirmó el 14 de mayo el arzobispo de Génova y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), cardenal Angelo Bagnasco, quien expresó su “dolor y desconcierto por la gravedad de lo ocurrido” y acudió a la parroquia para oficiar personalmente la misa de ese día.
La Santa Sede pidió el lunes pasado a todas las conferencias episcopales que reporten a la justicia civil las acusaciones de abusos a menores por parte de clérigos. (DPA)



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López