Los organizadores de la misa a cielo abierto del Papa Francisco en Río de Janeiro, donde se esperan unos dos millones de personas, planean agasajarlo con un asado típico de la Argentina, que será organizado por las monjas encargadas de su hospedaje.

Los organizadores de la misa a cielo abierto del Papa Francisco en Río de Janeiro, donde se esperan unos dos millones de personas, planean agasajarlo con un asado típico de la Argentina, que será organizado por las monjas encargadas de su hospedaje.
El Pontífice celebrará una misa el 28 de julio. El arribo de Francisco está previsto para el 22 de julio. Su agenda incluye un almuerzo con 12 jóvenes en el Palacio Sao Joaquim, cuyas monjas cocineras propusieron prepararle un "churrasco", como llaman los brasileños al asado, pero la idea aún debe ser aprobada por el Vaticano. "Como él es un Papa argentino, la intención es montar una parrilla y prepararle un asado. Creo que le va a gustar", comentó la hermana Zila Carvalho, que será una de las responsables del menú papal.



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López