México. — El líder del cártel del Golfo, Ezequiel Cárdenas Guillén, alias
"Tony Tormenta", uno de los narcotraficantes más buscados por México y Estados Unidos, fue cercado
y abatido en un enfrentamiento con elementos de las fuerzas armadas en su bastión de poder: la
ciudad de Matamoros, Tamaulipas. El lugar donde nació el capo narco, que desde 2003 se convirtió en
su centro de operaciones, fue también el escenario que lo vio caer en medio de granadas y disparos
de armas de grueso calibre.
La muerte del hermano de Osiel Cárdenas Guillén, otrora jefe del cártel del
Golfo, fue resultado de una serie de enfrentamientos armados registrados en esa ciudad fronteriza,
en los que participaron elementos del ejército y la marina, que se prolongaron por horas, como
parte de una operación en la que el blanco era su captura, después de seis meses de investigación
para cazarlo.
El saldo oficial de esta incursión fue de 10 muertos. Además de "Tony Tormenta",
cuatro sicarios de su círculo cercano fallecieron; mientras que tres elementos de infantería
perdieron la vida, además de cuatro marinos lesionados. En una balacera registrada antes del
mediodía murió un militar y el periodista Carlos Alberto Guajardo Romero, de 36 años, del diario
local Expreso de Matamoros.
Nuevo heredero. Aunque medios de comunicación de Estados Unidos informaron de 47
muertos, las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de la marina no confirmaron de más
decesos. Lo cierto es que este golpe a la estructura de la organización criminal deja como nuevo
heredero del liderazgo del grupo criminal a Jorge Eduardo Costilla Sánchez, "El Coss", quien tendrá
que seguir disputando el control de Tamaulipas con el cártel de Los Zetas, cuyos integrantes fueron
su brazo armado pero que se escindieron para conformar una organización paralela para traficar
drogas, perpetrar secuestros y extorsiones en la región.
Las autoridades revelaron que la operación para aprehender a “Tony
Tormenta” se inició el jueves después de que se identificaran una serie de domicilios en los
que presuntamente se ocultaba el capo narco.
Los enfrentamientos se intensificaron el viernes en Matamoros, en diferentes
puntos de la ciudad. La marina reportó que a media tarde ubicaron a Ezequiel Cárdenas en la colonia
Centro, “como producto de un trabajo de más de seis meses y acciones operativas con intención
de cercar y poner a este delincuente a disposición de la Justicia”.
Al conocer la ubicación del peligroso narcotraficante, 150 efectivos navales, de
un total de 660 desplegados en el área, así como tres helicópteros y 17 vehículos militares,
montaron un cerco para aprehenderlo. Los agentes de las fuerzas armadas fueron recibidos con
granadas y disparos de armas de grueso calibre, lo que derivó en un enfrentamiento que se prolongó
por más de seis horas.
La cacería culminó. El 17 de septiembre pasado en medio de otro enfrentamiento con infantes de
marina, que se prolongó cuatro horas en Matamoros, “Tony Tormenta” logró evadirse.
Desde 2009, Estados Unidos puso precio a su cabeza: 5 millones de dólares. En octubre en Texas
colocaron afiches con su fotografía ofreciendo la recompensa por su captura y el gobierno de México
lo tenía en su lista de narcotraficantes más buscados con una millonaria recompensa a quien
proporcionara datos que llevaran a su aprehensión.