Lograr que toda la población se realice el test de VIH y que los que tienen la enfermedad estén bajo tratamiento son los desafíos pendientes ahora que la comunidad científica aceptó de forma unánime que una persona afectada y tratada reduce su carga viral hasta niveles donde no transmite el virus, coincidieron especialistas.
"Una persona que recibe tratamiento, baja la carga viral en su sangre y en los fluidos genitales, tanto en el semen como en las secreciones vaginales, con ello el virus no se transmite", explicó la infectóloga Isabel Casseti, Directora Médica de Helios Salud.
Este concepto: "tratamiento como prevención" y fue comprobado por numerosos estudios científicos, lo que determinó que fuera aceptado en forma universal el año pasado, pese a que en forma empírica los médicos ya lo venían observando desde hacía más de una década.
"Durante años hemos tratado de implementar diferentes estrategias como el uso de preservativos o la educación, algo fundamental porque sabemos que el uso de preservativo evita la transmisión sexual, pero sin embargo seguimos teniendo nuevos casos por esta vía" indicó el médico Anthony Mills, profesor de la Universidad de California.
Y añadió: "esto es porque no estamos logrando cambiar los comportamientos de la gente, entonces lo mejor que podemos hacer es poner en tratamiento a la persona con VIH, y con este tratamiento no sólo mejoramos su calidad de vida, sino que además prevenimos la transmisión del virus".
"Hacerse el test debería ser lo mismo que realizarse un estudio de colesterol o glucemia, si la diabetes es una enfermedad crónica para la cual hay que hacer tratamiento de por vida, el VIH es lo mismo, entonces la diferencia es el estigma que pesa aún sobre este virus", abundó el investigador que participó del simposio internacional.
En tanto, Cassetti apuntó que "el trabajo sobre el estigma, la discriminación, los miedos y los mitos es fundamental porque pueden ser una barrera para que las personas no se quieran realizar el test".
Presente en la mesa redonda sobre la temática de "tratamiento como prevención", el médico Carlos Falistocco, director Ejecutivo de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual del Ministerio de Salud de la Nación, aseguró que "esta e estrategia no reemplaza a otras sino que se complementa, es una llave más".
Enumeró las acciones llevadas a cabo por el Gobierno tendientes a aumentar los testeos, disminuir el diagnóstico tardío y mejorar la efectividad de los tratamientos: "siempre decimos que la disponibilidad de los remedios no es lo mismo que su accesibilidad, los recursos están pero no siempre llegan".
La obligatoriedad de ofrecer el testeo, la recomendación de hacerlo en las consultas médicas, la inclusión de los testeos rápidos y la distribución de drogas con el Programa Remediar, son parte del plan que detalló el Ministerio.
El funcionario detalló la creación de un sistema informático para el seguimiento de los casos, la implementación de consultorios amigables y el proyecto de reducir el tratamiento a un comprimido diario.
"El debate ya no es el tratamiento como prevención sino cómo lograrlo, nosotros creemos que en la medida que podamos ir desarrollando y profundizando todas estas líneas de trabajo esto llegará como una consecuencia", redondeó.
El Simposio Internacional fue organizado por Helios Salud, que busca promover la investigación, la educación y la divulgación científica respecto de la prevención, diagnóstico y tratamiento del sida.
El camino hacia la cura posible
El médico argentino radicado en Estados Unidos Roberto Arduino anunció ayer que "lo interesante es que estamos trabajando y pensando en estrategias para encontrar la cura al VIH, algo que hasta hace un tiempo era impensado". En este sentido, Arduino advirtió que "las estrategias apuntan a eliminar las células que llamamos reservorios, que son iguales a las otras y no tienen nada que a nuestra sistema inmune le permita reconocerlas".