El gobierno sudanés confirmó ayer la muerte de más de 60 personas que estaban desaparecidas desde el pasado lunes por un derrumbe en una mina de oro en la región de Darfur, en el oeste de Sudán.

El gobierno sudanés confirmó ayer la muerte de más de 60 personas que estaban desaparecidas desde el pasado lunes por un derrumbe en una mina de oro en la región de Darfur, en el oeste de Sudán.
"Cincuenta y dos cuerpos han sido recuperados hasta ahora", informó Yaqub al Damuki, ministro de Información de la Autoridad Regional de Darfur. "Pero la búsqueda sigue en marcha".
La televisora estatal Ashorooq, citó a un funcionario local, quien indicó que el accidente se produjo después de que hubo excavaciones en zonas peligrosas de la mina.
La mina colapsó el lunes en la zona de Jebel Amir de la ciudad de El Serief, en el norte de Darfur, dijo un testigo. Los enfrentamientos entre dos tribus árabes sobre los derechos de tierras y la minería en la zona han causado este año la muerte de cientos de personas.
La violencia en la zona también ha causado el traslado de miles de personas a campos para desplazados en el interior del país.
La minería de oro independiente está en auge en Sudán en los últimos años, ya que el país busca nuevas fuentes para impulsar su economía. En 2011, Sudán del Sur, separado de Sudán, se llevó la mayor parte de los ingresos petroleros del país.
Un testigo indicó que las minas de la zona no estaban bien organizadas. "Los túneles mineros estaban muy cerca uno del otro", dijo Hamid al Tijani, y agregó que las minas de la zona "se supone que cierran y luego son reorganizadas", pero no sucedió así.
"El número de muertos podría incrementarse", dijo al Tijani. "Cualquiera que no esté representado es dado por muerto".
Las autoridades ordenaron el cierre de la mina hasta que se restablezca la calma en la región.
Explotación milenaria.La producción de oro de Sudán se ha multiplicado por 20 en los últimos dos años. Ya en tiempos de los faraones egipcios Sudán era conocido como país del oro. Expertos afirman que a pesar de la creciente amenaza de escisión del sur del país, el gobierno islamista de Jartum ha hecho poco por encontrar formas de ingreso alternativas. Pero ahora el norte está viviendo un crecimiento de la producción de oro, que además se ve impulsado por el aumento del precio del metal amarillo en los mercados mundiales.
Ante la falta de infraestructura industrial en el país, alrededor de la mitad del oro extraído por pequeños prospectores pasa de contrabando a otros países para ser refinado y vendido. La mayor parte del oro de contrabando sudanés se ofrece en los bazares y mercados de Oriente Medio, especialmente en Beirut, Dubai y Abu Dhabi.



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López