Un grupo de científicos alemanes y chinos ha conseguido identificar el genoma de la agresiva bacteria escherichia coli que ya se ha cobrado la vida de 17 personas en Alemania, se informó ayer en Hamburgo. Al parecer, el brote infeccioso tiene su origen en una variedad hasta ahora desconocida de la bacteria, precisaron portavoces de la clínica universitaria Eppendorf de Hamburgo.
Tres semanas después de la aparición del brote, las autoridades germanas no tienen ninguna pista concreta de la fuente.
El agente que supuestamente originó la infección "es sólo un pariente lejano de la bacteria Ehec clásica", explicó Holger Rohde, uno de los investigadores alemanes. "Se trata de una combinación de genes nunca vista".
No en vano, los científicos encontraron en el genoma analizado dos tipos de agentes, los "clásicos" y otros de naturaleza desconocida.
La combinación de ambos da origen a una bacteria muy agresiva, que permanece más tiempo de lo normal en el intestino y que, por tanto, provoca mayores daños hasta llegar a causar incluso la muerte.
Y es que la bacteria escherichia coli puede provocar el síndrome urémico hemolítico (HUS), capaz de causar la muerte por serias disfunciones en los riñones y el sistema nervioso. La epidemia que ya registra 2.000 enfermos en Alemania.
Mientras, tres ciudadanos británicos enfermaron tras infectarse con la bacteria, que posiblemente contrajeron en Alemania, informaron ayer las autoridades sanitarias inglesass. En total, se registraron siete casos de infectados en el país, de los que cuatro eran de nacionalidad alemana. Las autoridades británicas aconsejaron a los turistas que viajen a Alemania que no coman tomate, lechuga o pepino crudo.
Las autoridades danesas y suecas, por su parte, señalaron una caída de los casos de infecciones con la bacteria.
Lo que es seguro es que los pepinos de Almería y Málaga infectados y detectados la semana pasada en el mercado central de Hamburgo no lo son. La Unión Europea suspendió ayer su alerta sanitaria a nivel europeo sobre los pepinos españoles. A pesar de ello, Rusia amplió ayer a todos los países de la UE la prohibición de importar verdura por temor a la bacteria,