El escritor español Arturo Pérez-Reverte tendrá que pagar 80.000 euros (116.000 dólares) al cineasta Antonio González-Vigil por haberle copiado el guión para la película “Gitano”, estrenada en el año 2000, según el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid conocido ayer, por el que estimó parcialmente el recurso interpuesto por el cineasta contra el académico de la lengua y el director Manuel Palacios, tras una sentencia absolutoria de un juzgado mercantil de Madrid.
“Está clarísimo que me han hecho una emboscada en la Audiencia Provincial de Madrid y lo que me sorprende es que se trata de una clara maniobra de chantaje para sacarme dinero después de diez años”, aseguró ayer el autor de “El capitán Alatriste”.
Los hechos se remontan a 2003, cuando González-Vigil se querelló contra Pérez-Reverte y Palacios, director de “Gitano”, asegurando que se había copiado el guión escrito por él y Juan Madrid para “Corazones púrpuras”.
Pérez-Reverte ya ha recurrido ante el Tribunal Supremo. “Que me digan que necesito copiar un guión de un tío que no conozco ni por lo visto conoce nadie es tan grotesco y ridículo, que sería de reírse si no hubieran llegado tan lejos como han llegado”, dijo el escritor.
La Audiencia ha estimado parcialmente el recurso de apelación interpuesto por González-Vigil y la entidad Dato Sur contra la sentencia dictada en 2008 por el Juzgado de lo Mercantil de Madrid número 5, que absolvía a Pérez-Reverte y al director de cine Manuel Palacios de copiar el guión del demandante, aunque ha rebajado de 160.890 a 80.000 euros la indemnización que solicitaba González-Vigil.
Pérez Reverte destacó que “decir que hay plagio porque en un guión aparecen gitanos, droga, música flamenca y venganzas es como decir que en una del Oeste hay plagio porque salen un sheriff, bandidos, indios y una chica del saloon”.
En la sentencia, que no es firme, la sala estima que existe “un alto grado de coincidencia entre ambas obras” tras la lectura de los guiones y del análisis de siete informes comparativos”. Entre esas coincidencias, el fallo argumenta que en “el inicio de los dos guiones, tanto José Batalier como Andrés Heredia” (los protagonistas de Corazones púrpura y Gitano, respectivamente) salen de la cárcel tras cumplir una condena de dos años por drogas y que ambos mantienen una relación sexual con una prostituta.
Además se dice que en ambas obras aparecen “dos policías corruptos cocainómanos” que persiguen al protagonista tratando de incriminarle de nuevo sin motivo alguno y, también, que el protagonista se enamora de “una gitanilla, familia de un antiguo amor y que se dedica al mundo del espectáculo”.
González-Vigil entregó en los años 1995-1996 su guión a Origen PC, a la postre la productora de “Gitano”, lo que supone, dice la sentencia, que “cuando menos la parte demandada tuvo la posibilidad de acceder entonces a la obra del demandante”. (DPA)