Paro de colectivos: el gobierno denunció connivencia entre los choferes y las empresas
En el cuarto día de huelga de los conductores, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, amenazó con quitar permisos a las líneas. "Están de acuerdo en no levantar el lock out escondido con un paro", advirtió el ministro. Ayer sancionaron a 130 empresas de ómnibus.
El gobierno denunció ayer una "connivencia" entre la UTA y las empresas de colectivos de larga distancia para no levantar el "lock out (paro patronal) escondido con un paro" y advirtió que quitará los permisos para operar a las firmas que no pongan en marcha los ómnibus "de inmediato".
La huelga de choferes continuaba a pesar del 23 por ciento de aumento de haberes decretado por el gobierno y las advertencias de posibles sanciones a las empresas, que consideraron el incremento como "inviable".
Unos 100 mil pasajeros esperaban ayer en todo el país que se resuelva el paro de colectivos que transitaba por su cuarto día consecutivo, pero las esperanzas se esfumaban porque el secretario general de la UTA, Roberto Fernández, ratificó la medida de fuerza.
"El ministro de Trabajo (Carlos Tomada) se equivocó con nosotros. Está claro que más que una resolución fue un acuerdo con las empresas. Esto no es serio, el gobierno parece reírse de todos. Así no se puede creer. El paro no se levanta", dijo el dirigente sindical.
Fernández criticó la resolución firmada por los ministerios de Trabajo y Transporte que determina un aumento del 23 por ciento que las empresas dijeron que no pueden pagar y aclaró: "Como no voy a defender a 22 mil trabajadores que tienen familia".
Tomada y su par de Transporte, Florencio Randazzo, salieron a exigir a los trabajadores que vuelvan a sus puestos de trabajo y respeten la resolución oficial que determinó un aumento salarial del 23 por ciento, tal como pedía el gremio al momento de lanzar el paro el jueves.
Unas 130 empresas de transporte de pasajeros de larga distancia fueron sancionadas ayer por el paro de cuatro días que llevan adelante los choferes por falta de un acuerdo salarial, informó la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Cnrt). Las sanciones recayeron sobre las compañías por "incumplimiento de servicios y no atención a los usuarios, con boleterías cerradas" en las terminales de ómnibus y oficinas de ventas de pasajes en distintos puntos de la Argentina. Randazzo advirtió luego que le quitará los permisos para operar a las empresas que en las próximas horas no repongan sus servicios. "Ya resolvimos el aumento salarial que reclama la UTA. Ahora sólo queda pensar que el motivo del paro es una extorsión, un sistema de complicidad para volver al sistema de subsidios y nosotros ya hemos dicho que no lo vamos a hacer", dijo Randazzo.
Visiblemente molesto por el cuarto día consecutivo de huelga en todo el país, el funcionario kirchnerista instó a los 22 mil choferes a volver a sus actividades para reactivar el transporte de pasajeros que afecta a unas 100 mil personas.
El ministro de Trabajo dijo que el Gobierno dejó en claro que si hay alguna empresa en particular que tiene dificultades para abonar el aumento, el gobierno tiene mecanismos para resolverlo y proteger las fuentes de trabajo.