El complejo habitacional del barrio porteño del Bajo Flores que permanecía ocupado desde marzo fue desalojado ayer en un operativo coordinado por los gobiernos porteño y nacional, durante el cual una persona fue demorada y cinco viviendas fueron incendiadas.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, criticado por la oposición por la falta de un plan de viviendas, evitó entrar en polémicas y, previo a recorrer anoche las instalaciones desalojadas, dijo que “lo que se hizo fue construir un futuro mejor para todos”.
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, calificó como “un éxito” el procedimiento conjunto de las fuerzas federales y la Policía Metropolitana, y destacó que se hayan cumplido las directivas de la presidenta Cristina Kirchner en cuanto a la “proporcionalidad” en el uso de la fuerza.
Durante el operativo un grupo de ocupantes causó destrozos y prendió fuego, según las autoridades, en las viviendas intrusadas, mientras el resto de las 120 personas abandonó el predio en forma voluntaria tras una negociación con la ministra de Desarrollo Social porteño, María Eugenia Vidal.
Los primeros ocupantes comenzaron a retirarse alrededor de las 10.30 de la mañana por la calle Portela en forma pacífica y una media hora después comenzó a divisarse el primer foco de incendio, al que después se sumaron otros cuatro.
El fuego fue controlado inmediatamente por el personal de Bomberos y tras la desocupación definitiva, integrantes de la Metropolitana y del Ministerio de Desarrollo porteño ingresaron al predio para evaluar las condiciones en las que había quedado.
Las llamas por la quema de colchones se iniciaron pasadas las 10.50, cuando las autoridades del gobierno porteño, con asistencia de la Policía Federal, la Gendarmería y la Policía Metropolitana, comenzaron a ingresar al lugar. Varias dotaciones de bomberos se trasladaron a la zona para controlar las llamas en uno de los edificios.
“El complejo está totalmente vacío y ahora quedó a disposición del Instituto de Vivienda de la Ciudad, y va a ser custodiado en forma conjunta por la Policía Metropolitana y la Federal”, dijo el ministro de Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, tras completarse el operativo.
En ese marco, una persona fue demorada y llevada a la comisaría 36 de la Policía Federal, acusada de haberse negado a dejar el predio, mientras agentes de la Metropolitana revisaban filmaciones en procura de identificar a los responsables de los incendios. Vidal precisó que el complejo quedó “bastante deteriorado”, por lo que deberá reconstruirse parte de los inmuebles antes de ser puestos a disposición de la Justicia para su posterior entrega a habitantes de la cuenca hídrica Matanza-Riachuelo.
La funcionaria porteña puntualizó que “falta el equipamiento básico, calefones, cocinas, puertas”. La ministra señaló que la mayoría de los ocupantes fue trasladada a la red de refugios y hogares del gobierno porteño.
“En principio, como no permitieron ser censados, tenemos que evaluar caso por caso. En varias oportunidades hemos dicho que no avalamos la toma de viviendas concediendo viviendas a los que ocupan”, declaró.
En tanto, el candidato a jefe de gobierno porteño por el Frente para la Victoria, Daniel Filmus, destacó ayer que este desalojo demostró que el gobierno nacional “tenía razón cuando planteaba que debía encargarse la Policía Metropolitana, con el respaldo de la Federal”.
“El desalojo del complejo de Bajo Flores confirmó cuál es el camino para la resolución de este tipo de conflictos”, dijo Filmus. (DyN y Télam)