Una serie de fuertes tornados que se registró en Estados Unidos durante los tres últimos días dejó 241 muertos y se convirtió en el mayor fenómeno de esta naturaleza en la historia del país, indicó ayer el servicio meteorológico local.

Una serie de fuertes tornados que se registró en Estados Unidos durante los tres últimos días dejó 241 muertos y se convirtió en el mayor fenómeno de esta naturaleza en la historia del país, indicó ayer el servicio meteorológico local.
Los tornados afectaron ciudades y pueblos desde el estado de Oklahoma hasta el de Carolina del Norte, el jueves, viernes y sábado pasados.
El fenómeno natural afectó 14 estados y no se descarta que el número de muertos aumente a medida que se recaben más datos sobre lo sucedido.
“Nunca antes se habían registrado tantos tornados vinculados a una misma tormenta en tres días”, explicó el especialista Henry Margusity, del servicio privado de meteorología AccuWeather.com.
“En mayo de 2003 hubo 401 tornados en un lapso de siete días, pero estaban vinculados a distintos sistemas de tormentas”, añadió
Los meteorólogos afirmaron que en las próximas semanas casi la mitad del país podría sufrir graves inundaciones.
“Lo peor está por venir”, indicó la oficina de pronósticos climatológicos mediante un comunicado. La entidad remarcó que una de las zonas de mayor riesgo es en el río Red, que divide la frontera entre el este de Dakota del Norte y el noroeste de Minnesota.
Por otra parte, las autoridades recomiendan a los ciudadanos de la zona afectada que presten atención a la información que se difunde en la prensa y que estén preparados en caso de que tengan que ser evacuados.
Pronósticos. Los meteorólogos señalan que podría llegar a superar las víctimas mortales de la tormenta de febrero de 2008 en el valle de Ohio, que causó 57 fallecidos.
En Carolina del Norte la tormenta generó 64 tornados, el número más alto desde 1984, según la gobernadora Beverly Perdue.
Según informes periodísticos, se estima que unas 200 mil personas se habían quedado ayer sin el suministro de electricidad en la región de Carolina del Norte.
En tanto, en la ciudad de Raleigh, una de las localidades más afectadas por el fenómeno climático, el repartidor de pizzas Austin Moss le dijo a la BBC que los hoteles no tenían plazas libres porque estaban llenos con víctimas de la tormenta. “Aunque el daño es grande, la actitud general es de optimismo ante la adversidad”, dijo. (Reuters y DPA)



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López